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Los tropiezos del ministro Venegas cayeron mal en Presidencia

A la hora de dar tranquilidad a la población, el camino del titular de Salud Pública estuvo lleno de buenas intenciones y también de gestos y palabras desafortunadas

El sábado de tarde, el ministro del Salud Pública se aprestaba a viajar a Singapur cuando recibió una llamada. Así se enteró de la terrible saga de muertes llevadas a cabo por los enfermeros Ariel Acevedo y Marcelo Pereira, que iba a impactar de manera contundente en su gestión de gobierno.

Sin embargo, la investigación llevaba al menos dos meses. El propio ministro del Interior estaba pendiente del llamado de los investigadores de Crimen Organizado mientras se preparaba para el casamiento de un familiar cercano en la noche del viernes.

La crisis en la salud pública estaba instalada. "Estoy destrozado", dijo Venegas al ser consultado por Subrayado en la noche del sábado y anunció que se iba a instalar en asamblea permanente junto a sus colaboradores.

Desde que comenzó a desatarse la madeja de los asesinatos perpetrados contra decenas de pacientes -hay 16 reconocimientos, pero se investigan muchos más- en el Hospital Maciel y la Asociación Española.

Consciente de la gravedad de lo ocurrido, el ministro pidió asistencia en materia de comunicación.

Su preocupación no tuvo los resultados esperados.

Algunos de sus apariciones públicas cayeron en mal en Presidencia de la República, informa hoy El Observador de fuentes oficiales no identificadas.

La conferencia de prensa de ayer fue un momento clave para mostrar la falta de eficacia del ministro para trasmitir confianza a la población.

En especial, impactó negativamente su frase: "El Uruguay es Uruguay.  No es Argentina", ante una pregunta de un periodista de ese país sobre un posible "exceso de confianza" que posibilitó la falta de controles oficiales.

Los nervios del ministro le jugaron una mala pasada varias veces. Aunque es un episodio menor, las cámaras de la prensa internacional pudieron apreciar la expresión del ministro "hemos resolvido", que generó todo tipo de comentarios capciosos en el centro de conferencias.

Venegas volvió a mostrarse en público por la noche en una visita a los familiares de la victima Santa Gladys Lemos, fallecida en el Hospital Maciel el lunes 11, a causa de una trombosis provocada por una inyección de lidocaína.

La piadosa intención de Venegas tomando de la mano a una de las hijas de la occisa, contrastó con los dolidos reproches de Miriam y Gladys Rodríguez Lemos, quienes lo recibieron en su casa de Cerrito de la Victoria.

Más allá de la actitud del ministro de pedir disculpas, se pudo ver en vivo y en directo su cara de preocupación y de horror ante los comentarios de las hermanas Rodríguez Lemos, más allá del maltrato recibido por la madre, que incluyó menciones a las intrigas amorosas del personal de salud del Hospital Maciel, que demostraron el déficit atencional existente en el sistema de salud uruguayo.

El diario El Observador, en su análisis, apunta que el ministro Venegas casi siempre tuvo una participación secundaria en los momentos claves, y que la voz cantante fue llevada adelante primero por el ministro del Interior Eduardo Bonomi y luego por el subsecretario de Salud Leonel Briozzo.

En la conferencia conjunta del domingo, a las 23 horas, habló primero el ministro del Interior.

Y en sus primeras declaraciones públicas, el ministro Venegas hizo un balance que buscó despegarse de cualquier inferencia de falta de controles. Atribuyó los hechos a casos de tipo criminal y explicó que el Ministerio de Salud Pública está, más bien, para controlar casos de mala praxis.

Bonomi lo interrumpió y hablaron en secreto durante un minuto y medio sobre el contenido a comunicar.

En la conferencia de prensa del lunes, mientras el ministro Venegas habló de temas más conceptuales, el subsecretario Briozzo fue el encargado de anunciar las medidas formales para atacar la crisis institucional.

Si bien fuentes de Presidencia dijeron que no está previsto remover a Venegas por el momento, sus pasos demostraron falta de criterio en el manejo del problema.

Mañana, el ministro concurrirá al Parlamento a dar explicaciones a los legisladores.

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