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La suerte del etarra Henri Parot reabre heridas en el País Vasco

Hace 10 años que la organización armada vasca ETA anunció el fin de los atentados, pero las heridas siguen abiertas, como demostró la manifestación, finalmente desconvocada este viernes, para pedir la excarcelación de Henri Parot, condenado por 39 asesinatos.

Hace 10 años que la organización armada vasca ETA anunció el fin de los atentados, pero las heridas siguen abiertas, como demostró la manifestación, finalmente desconvocada este viernes, para pedir la excarcelación de Henri Parot, condenado por 39 asesinatos.

Las asociaciones de víctimas llevaban semanas exigiendo a las autoridades que prohibieran la marcha, que iba a tener lugar el sábado en la localidad de Arrasate, alegando que era una humillación, y el Partido Popular (PP, derecha) y Vox (extrema derecha) habían convocado contramanifestaciones.

La manifestación fue finalmente cancelada el viernes por Sare, organización de apoyo a los exmiembros de ETA en prisión, que denunció una "incalificable presión" y aseguró que quería evitar "una confrontación"

Sare aseguró además que el acto tenía como único objetivo pedir el fin de la ley 7/2003, que alarga a 40 años, en vez de 30, el tiempo máximo de cumplimiento de una pena de cárcel en algunos delitos especialmente graves.

"Se ha entendido como si fuera un homenaje al señor Parot. En absoluto, es simplemente una manifestación contra una ley determinada", dijo a la AFP Joseba Azkárraga, portavoz de Sare.

Parot, alias Unai, es ciudadano francés y fue detenido en abril de 1990 al volante de un vehículo con 300 kilos de explosivos. Está previsto que salga de la cárcel en 2029, tras cumplir condena por numerosos delitos, principalmente 39 asesinatos.

El preso formaba parte del comando itinerante Argala y entre los atentados que cometió destaca el perpetrado contra la casa cuartel (residencia) de la Guardia Civil en Zaragoza (noreste), en el que murieron 11 personas, entre ellas cinco niñas.

Precisamente, la contramanifestación de Vox iba a estar encabezada por Francisco José Alcaraz, uno de los miembros del partido, quien perdió a su hermano y a dos sobrinas en el atentado de Zaragoza.

- "Blanqueamiento de un pasado criminal" -

Para Gorka Landaburu, la manifestación de Sare era "inadmisible", declaró a la AFP. Este periodista de 69 años recibió en 2001 un paquete bomba de la organización vasca que le cercenó numerosos dedos y le dejó sordo de un oído y ciego de un ojo.

Parot "es uno de los etarras más sanguinarios, tiene decenas y decenas de asesinatos, por eso está en la cárcel", recordó Landaburu.

Era "un acto a favor de la impunidad del señor Parot" y de "blanqueamiento del pasado criminal de un terrorista que es de los más sanguinarios", lamentó Carmen Ladrón de Guevara, abogada de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT).

El Argala de Parot fue "la célula etarra más efectiva" y la que cometió "los atentados de mayor impacto", escribió el periodista especialista en ETA Florencio Domínguez, sobre este comando integrado enteramente por ciudadanos franceses, que operó durante 12 años, hasta 1990.

"Es cierto que Parot lleva 30 años" en la cárcel, añadió Landaburu, "pero tiene que cumplir su pena, y saldrá cuando tenga que salir".

La polémica por el acto de Parot se enmarca en una más amplia sobre los homenajes o recibimientos ('ongi etorri', que en vasco significa 'bienvenida') a los presos de ETA cuando salen de la cárcel, como el dispensado a Agustín Almaraz en agosto tras pasar 25 años en la cárcel por 3 asesinatos.

- Más de 300 asesinatos sin resolver -

El 20 de octubre de 2011, hace casi 10 años, ETA anunció el "cese definitivo" de su actividad, tras cuatro décadas de violencia para conseguir la independencia del País Vasco y Navarra en las que se le atribuyen 853 muertos, así como una larga lista de secuestros y extorsiones a empresarios.

El presidente regional vasco, Iñigo Urkullu, estimó que los homenajes "violan los esfuerzos por una convivencia integral", y tildó de "actitudes repulsivas" la defensa que hacen de ellos desde Sortu, el partido mayoritario de la coalición independentista EH Bildu.

Por su parte, Landaburu y Ladrón de Guevara coincidieron en que los 'ongi etorri' tratan de transmitir a los presos de ETA que lo que hicieron fue útil.

Son para "defender que la lucha armada sirvió para algo, aunque no sirvió para nada", afirmó el periodista.

El exdirigente de ETA Josu Urrutikoetxea, alias Josu Ternera, dijo, en una entrevista con la AFP, que los 'ongi etorri' "no son en absoluto una ceremonia en honor de la lucha armada", sino una mera recepción "a supervivientes que han pasado más de 20, 25 años en la cárcel, en las condiciones que conocemos".

"La izquierda independentista ha reconocido el dolor causado por sus actos violentos, pero nos piden que nos flagelemos continuamente", añadió Urrutikoetxea.

"No les pido que se autoflagelen", replicó Landaburu, "les pido que reconsideren, que hagan un análisis, y que vean que no han servido para nada ni las bombas, ni las metralletas (...) que este pueblo está viviendo en paz y que la gente, y la sociedad en general, no quiere saber nada de ETA".

Para las víctimas de ETA quedan otros asuntos pendientes, especialmente los 379 asesinatos sin resolver.

Una misión del Parlamento Europeo viajará en noviembre a España para reunir información sobre estos crímenes.

"Espero que podamos ofrecer a la víctima ese derecho a la verdad, y que esa víctima pueda saber quién mató a su marido, quien mató a su padre, quien mató a su hijo", afirmó Ladrón de Guevara.

al/mg/bl

FUENTE: AFP

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