La periodista y el pastor querían "suicidar" a la víctima

La obligaron a escribir una carta de despedida. La venta fraudulenta de la casa de la secuestrada. Hay 60 videos de prueba. El síndrome de Estocolmo

La periodista de televisión Estefanía Heit y su pareja Jesús Olivera quedaron formalmente detenidos por  "abuso sexual con acceso carnal en concurso real con privación ilegal de la libertad agravada coactiva, más reducción a la servidumbre y lesiones".

La víctima es una mujer de 33 años que durante tres meses fue alimentada con comida para perros. Estuvo atada a una silla durante todo el tiempo con lazos de nailon.

En el transcurso del secuestro fue obligada a mantener relaciones sexuales. De todo ese infierno dan cuenta unos 60 videos que están en poder de la Policía.

En algún momento, el macabro plan incluía el asesinato. Por eso, Sonia Marisol Molina escribió una "carta de suicidio" presionada por sus captores.

"Me siento mal con mi vida", escribió entre otras frases. La misiva tiene tres carillas y argumenta las razones por las que supuestamente iba a quitarse la vida.

Seguramente, esto disparó la necesidad de la mujer de escapar. Cuando lo hizo. daba muchas ventajas a sus secuestradores: estaba completamente aturdida y con casi 20 kilos menos

Estefanía Heit se encuentra detenida en la comisaría de Tornquist, mientras que Jesús Olivera permanece en la dependencia poilicial de Coronel Pringles. A partir de ahora, el Juzgado de Garantías tiene cinco días para dictar la prisión preventiva de los imputados, informa hoy el diario La Nación.

Heit es una pequeña celebridad en su ciudad, la cara del noticiero del canal 4 de Coronel Suárez. Cablevisión es una señal de cable perteneciente al grupo Clarín.

La joven periodista ha sido calificada por sus compañeros como una persona reservada, pero solidaria. Escribe en un blog llamado Mi Vida Vale, en el que sube sus notas para televisión además de sus reflexiones personales.

En su cuenta de Twitter, la definición personal de Heit cobra ahora una significación al menos curioso: "Colaboremos para vivir en verdadera Libertad, Amor y Verdad". En su último tuit del 25 de octubre, escribió la frase "ser o no ser ese es el dilema".

De su pareja Jesús Olivera se sabe bastante menos. Se ha dicho que es consultor y que viajaba mucho, al menos antes de caer preso. También que su otro oficio era la colocación de vidrios blindados.

Un dato importante es que forma parte de "Amar es combatir", una organización religiosa que la Policía investiga ahora por sus visos de secta. Según sus conocidos, él se presenta como "pastor" ante la sociedad.

Olivera también tiene un blog con el nombre de la institución, que presenta un banner publicitario de la señal de noticias TN.

Precisamente, los extraños postulados religiosos de Olivera fueron la explicación que dio la madre de Heit para el mundo  secreto que se abrió en torno a la periodista.

Una pista de la fuerte adhesión religiosa de la detenida se puede leer en su perfil de Facebook. El mismo se encuentra momentáneamente cerrado.

En su encabezado, Heit escribió: "ustedes son la luz del mundo. Resplandezca la luz de ustedes delante de los hombres para que vean sus obras excelentes y den gloria a su padre que está en los cielos".

El abogado de Heit y Olivera cree que todo tiene una explicación. "Ellos sostienen su inocencia. Más detalles no puedo dar", señaló Claudio Lofvall.

TODO POR LA IGLESIA. Sin embargo, la explicación que encontró la Policía es bastante más sólida que las reticentes palabras del defensor. A principios de 2012, Olivera -de 28 años-  se relacionó con la víctima en Río Colorado, la localidad en donde ella vivía con su hija de 10 años.

El pastor la sedujo para que vendiera su casa. Ayudada por él, vendió su casa dos veces, a dos personas distintas. En cada caso cobró 100.000 dólares.  El dinero ahora no aparece y es un caso colateral por estafa abierto en la causa matriz, señala el diario Clarín en su edición de hoy.

La idea de Olivera -o al menos lo que le dijo a su víctima- era construir una iglesia con ese dinero.

Sonia dejó Río Colorado y le dijo a sus amigos y familiares que se iría a estudiar a La Pampa, razón por la que nadie volvió a verla. Esa fue la excusa perfecta para secuestrarla y convertirla casi en un animal.

Los forenses sostiene que tras 90 días de encierro, Sonia Molina sufrió lo que se llama "Síndrome de Estocolmo". José Aspitarte, aseguró que, en principio, "se le podría adjudicar el instinto de conservación. Es la valoración afectiva hacia sus captores", precisó.

Marianela Parenti, jefa de Salud Mental del Hospital de Coronel Suárez, señaló que paradójicamente las creencias religiosas -las mismas que la hicieron caer en la trampa- fueron las que le salvaron la vida. Sólo así se explica que haya sobrevivido a tantas aberraciones", dijo.

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