Kirchnerista detenido por corrupción pide cocaína y finge demencia

José Francisco López dice no recordar el día de su nacimiento. El juez cree que es parte de su estrategia para ser declarado inimputable.

José Francisco López, el exfuncionario kirchnerista apresado con 9 millones de dólares, volvió a mostrarse "ido" frente al juez de la causa y hasta llegó a pedir cocaína, como parte de su estrategia de ser declarado inimputable.

Luego de entrar en los tribunales de Comodoro Py López empezó a gritar y amagó con golpearse la cabeza contra la pared.

Entre las anécdotas de sus primeras horas de cárcel se cuenta que López pidió drogas a los guardias en la comisaría de Moreno, donde está alojado provisoriamente hasta que sea trasladado al Penal de Ezeiza.

El exsecretario de Obras Públicas dijo no recordar su fecha de nacimiento y se negó a dar testimonio al magistrado Daniel Rafecas por el "enterramiento" de una verdadera fortuna en un convento de la localidad de General López.

Rafecas ordenó una nueva pericia médica para este ingeniero de 55 años, mano derecha del todopoderoso ministro de Planificación Julio De Vido, hombre de máxima confianza de los expresidentes Néstor Carlos Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.

Hasta su detención en la madrugada del lunes, José Francisco López, parecía saber muy bien lo que hacía.

Aunque en su última declaración jurada decía ser poseedor de 2 millones de pesos argentinos, vivía como un potentado en la zona residencial de Luján. Allí tenía una casa quinta de varias hectáreas, con piscina y puerto de yate propio.

Ademas, tenía departamentos en otras zonas de Buenos Aires, de acuerdo a la investigación primaria, además de propiedades en Tucumán, su provincia natal.

López nació en ese stio del norte argentino, pero siendo muy joven se instaló en la sureña Santa Cruz para unirse a las files del entonces intendente de Río Gallegos, Néstor Kirchner. Para entonces ya era amigo, socio político y de gestión de Julio de Vido.

Los tres crecieron juntos en política hatsa que llegaron al gobierno nacional en 2003. Tanto De Vido como López fueron parte del grupo de funcionarios privilegiados que se mantuvieron en sus puestos durante los 12 años de kirchnerismo.

El ingeniero López tenía un cargo especialmente delicado: era el encargado de las licitaciones de obras públicas.

Fue encargado de tales tareas en el gobierno local de Río Gallegos, en el provincial de Santa Cruz y luego en los mandatos del matrimonio Kirchner.

Desde 2008 venía siendo denunciado por diversos hechos vinculados a la corrupción. Una de las causas que tenía abiertas estaba relacionada un programa de viviendas de la organización de derechos humanos conocida como Madres de Plaza de Mayo.

Su detención es la prueba irrefutable de que en sus años de funcionario recaudó dinero obtenido del otorgamiento de obras en forma irregular.

El juez Rafecas ya sabe donde pretendía esconder el dinero, pero no conoce el lugar de procedencia, donde -se supone- habría más dólares, más euros y yuanes.

Se cree que López comenzó a mover el dinero hacia el convento al ser notificado que pronto iban a ser allanadas sus propiedades. Él y su esposa, así como Julio De Vido, convencidos católicos, eran habitués de este centro religioso casi abandonado, en el que viven unas pocas monjas.

Hay que recordar que hace dos meses cayó Lázaro Báez, el empresario de la construcción más famoso de la era kirchnerista. Además de contar con innumerables estancias y propiedades inmuebles, hay sispechas de que gran parte de su fortuma está enterrado bajo tierra y en cofres especiales de seguridad.

 

 

 

 

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