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Juzgan en Francia a un ruandés común y corriente por genocidio de tutsis

El francorruandés Claude Muhayimana, antiguo chófer de hotel y ciudadano común y corriente, se enfrenta a partir del lunes a un juicio en París por "complicidad" en los crímenes contra la humanidad durante el genocidio de tutsis en Ruanda en 1994.

El francorruandés Claude Muhayimana, antiguo chófer de hotel y ciudadano común y corriente, se enfrenta a partir del lunes a un juicio en París por "complicidad" en los crímenes contra la humanidad durante el genocidio de tutsis en Ruanda en 1994.

El juicio, cuya duración prevista es de un mes, es el tercero en Francia por crímenes vinculados al genocidio de 1994, en el que 800.000 personas, en su mayoría de la minoría tutsi, fueron masacradas durante tres meses en Ruanda.

Pero al contrario que los juicios de 2014 y 2016, en el que fueron condenadas autoridades --un militar y dos alcaldes--, el proceso actual se centrará en la responsabilidad de un hombre corriente, de 60 años en la actualidad.

Más de 27 años después de los hechos, el juicio debe determinar el papel preciso desempeñado por Claude Muhayimana en las sangrientas semanas de abril a julio de 1994, en la región de Kibuye (oeste de Ruanda).

El antiguo conductor del establecimiento turístico estatal Guest House de Kibuye, que comparece libre, está acusado de haber ayudado "conscientemente" a los asesinos transportándolos a los sitios de las masacres. Puede ser condenado a cadena perpetua.

El genocidio, desencadenado por el atentado contra el avión del presidente hutu Juvenal Habyarimana el 6 de abril de 1994 a la altura de Kigali, alcanza rápidamente la región de Kibuye, donde se producen varias matanzas a partir del 15 de abril.

Gendarmes, milicianos hutus Interahamwe, civiles armados marchan al grito de "¡exterminémoslos!". Matan a decenas de miles de tutsis refugiados en una escuela, una iglesia, un hotel, un estadio y en colinas próximas a Karongi, Gitwa y Bisesero.

Aunque se benefició de un sobreseimiento parcial sobre su participación directa en las masacres, decenas de testigos lo acusan de transportar a los asesinos en algunos lugares, algo que niega al afirmar que esos días no se hallaba en Kibuye.

- "Traumatismo" -

Medio centenar de testigos debe desfilar ante el tribunal, 15 procedentes de Ruanda. La defensa insiste en sus contradicciones y lagunas, con "muchas imprecisiones sobre lugares y fechas", según el letrado Philippe Meilhac.

"Hablamos de un genocidio. Los testigos son personas destruidas, que sufrieron un traumatismo inimaginable", responde Alain Gauthier, presidente del Colectivo de Partes Civiles para Ruanda (CPCR), que denunció en 2013 a Muhayimana.

El abogado del CPCR, Alexandre Kiabski, rechaza además que el chófer se viera obligado a obedecer a las autoridades, ya que "hubo conductores que se negaron". "La coacción ha sido el argumento de los genocidas desde Nuremberg", agregó.

Claude Muhayimana, refugiado en Francia donde obtuvo la nacionalidad en 2010, fue detenido en 2014 en Ruán (noroeste), donde sigue trabajando para el ayuntamiento en el mantenimiento de las calles, y pasó un año en detención preventiva.

Semanas antes de su detención, la Corte de Casación rechazó extraditarlo, negativa que mantiene hasta ahora en el caso de las personas que Kigali acusa de genocidio. Francia puede juzgarlo en virtud de la competencia universal.

La personalidad del acusado sigue sin estar clara. La investigación reveló que este hombre, casado con una tutsi en 1994, escondió y ayudó a huir a miembros de esta minoría. Pero también mintió e intentó presionar a testigos, según la acusación.

El proceso llega en un contexto nuevo, marcado por un importante acercamiento entre París y Kigali, tras la publicación meses atrás de un informe de historiadores que reconoce la "abrumadora responsabilidad" de Francia en el genocidio de 1994.

cf/tjc/me

FUENTE: AFP

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