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Joven inválido y sin hogar se acostó en la calle Colonia pidiendo solución

Tiene 26 años y en el Mides dijeron que no tienen respuestas para él. Usa una sonda para orinar, no puede caminar y tiene varias escaras en el cuerpo.

Un joven inválido se acostó en la calle Colonia, en pleno Centro de Montevideo. Reclamaba que lo dejaran ingresar al Centro Tarará Prado, que pertenece al Mides.

Estuvo internado en el Vilardebó, le dieron el alta, y ahora quedó en situación de calle. Se llama Gustavo Sánchez, y tiene 26 años.

Está invalido, con una sonda para poder orinar, y tiene varias escaras en el cuerpo, algunas como la que está próxima al coxis, del tamaño de un puño.

A mediodía de este sábado se bajó de la silla de ruedas, se quitó el pañal y se arrastró hasta la mitad de la calle.

El tránsito por Colonia entre Yaguarón y Yi quedó cortado el tiempo que estuvo tirado, casi dos horas.

Estuvo internado durante 3 meses en el Hospital Maciel, de ahí lo derivaron al Centro Tarará Prado, desde donde lo llevaron por problemas de conducta al Hopital Vilardebó.

Hace ya 4 días que salió del hospital y pretendió regresar al centro del Mides, pero no lo admitieron.

Los vecinos llamaron a la policía para denunciar la situación.

Subrayado intentó hablar con la ministra Marina Arismendi, que nos derivó a la directora del Programa de Protección Integral, Maira Aldama.

Subrayado se comunicó con Aldama, que confirmó que Sánchez estuvo en el Centro Tarará y también que no lo admitieron nuevamente.

Aldama dijo que el hombre tiene mala conducta y que es muy agresivo. Por este motivo no lo aceptan en Tarará Prado ni en ningún otro centro u hogar del Mides. En resumidas cuentas dijo que para Sánchez el Mides no tiene solución, y que la responsabilidad es de Asse.

Una ambulancia de la Red de Atención de Primer Nivel fue hasta el lugar. Allí lo curaron dentro de la ambulancia, lo bajaron, y se fueron.

La policía le explicó que cortar el tránsito está prohibido, y que si lo vuelve a hacer lo tienen que detener. El agente le explicó que podía provocar un accidente y le rogó que tratara de reclamar de otra manera.

¿De qué manera? preguntó Gustavo. No hubo respuesta.

Los policías procedieron a acercarle las bolsas con las pocas pertenencias que tenía y se retiraron.

Gustavo quedó solo, en su silla de ruedas y en la calle, a la espera de alguna solución.

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