Jaime Roos se confiesa: "estaba viviendo una mala vida"

Después de filmar "Tres Millones" en Sudáfrica, el cantautor se internó en una clínica antiestrés en Entre Ríos. Un año después está recuperado, con 13 kilos menos

El cantautor Jaime Roos reconoció que hasta hace un año tuvo problemas con el alcohol, hasta que después del rodaje de "Tres Millones" -la película que filmó en el Mundial de Sudáfrica- decidió internarse en una clínica de desintoxicación en Entre Ríos.

Roos, quien se encuentra en el lanzamiento del film, dijo al diario El Observador que el pico de de estrés coincidió con el certamen de fútbol que llevó a Uruguay al cuarto puesto.

Si bien "Tres Millones" es una "comedia dramática", según Roos, hay mucho de autobiográfico en la obra. Jaime y su hijo Yamandú (foto) fueron personajes de la película, a tal punto que sus intercambios y confesiones forman parte del guión.

En la nota, se menciona especialmente una escena en la cual el autor de "Hermano te estoy hablando" habla de su angustia personal y advierte a Yamandú que cuando regrese a Montevideo deberá reformular su vida.

"Estaba viviendo una mala vida", dijo Roos, quien pasaba entonces por "problemas afectivos".

En ese sentido, dijo haber superado el mal momento. Después del Mundial, Jaime inició una larga gira por Argentina que terminó en el spa Centro Adventista Vida Sana.

"En ese lugar no les importa si tomás demasiado alcohol, comés demasiado o fumás demasiado. El combo es lo que importa. El exceso de angustia, el exceso de estrés, el exceso...Todo lo que lleva a vivir una vida malsana".

Para Roos el problema no eran las drogas, sino el alcohol y en particular el vino.

"El problema mío en ese momento, y cuando los he tenido de verdad, era que estaba tomando mucho; mucho vino. Hay muy buen vino en Sudáfrica. Pero no he sido un alcohólico en mi vida. Si lo hubiera sido no estaría donde estoy", dijo, y precisó que el proceso de angustia lo llevó a no importar "si llueve o hace sol".

Un año después, Jaime pesa 13 kilos menos y retomó la vida sana.

La experiencia de "Tres Millones" fue agridulce porque por un lado fue "un momento espectacular" con la selección de fútbol y con su hijo, después de un año y medio sin verse.

"En algunos momentos desbarranqué", admitió Roos, quien se mostró conforme con el resultado del film, al que aportó no sólo su prestigio, su imagen personal, sino también la banda sonora y sentido del arte. "Vi arte allí y me tiré al agua", dice sobre este viaje inicial en el mundo del cine junto a su hijo Yamandú, un excelente fotógrafo.

El músico dijo que no hubo tiempo para crear una banda sonora especial para la película, por lo que recurrió a algunos de sus más celebrados hits. "Eché mano a distintos momentos musicales de mi vida", explicó.

A Roos no le importa que haya quien diga en el mundillo artístico que se repite y que todos los años salga una nueva antología de sus temas históricos.

"Yo soy un artista y siempre hice lo que quise. es una decisión que tomé cuando tenía 21 años y jamás me aparté. Quien me acusa de sacar un disco por año desconoce absolutamente cómo funciona el mercado discográfico. Las compañías son las que los sacan. Simplemente me consultan a mí y yo, para evitar saquen un producto de supermercado, con una tapa espantosa y sin información, les digo: "Si lo van a sacar déjenme que yo más o menos les digo cuál es la ficha técnica, los músicos que tocaron, les doy una foto linda".

La experiencia de estar en el Mundial fue inolvidable ya que pudo estar cerca del plantel celeste, del que destacó la sencillez del plantel y el manejo "psicológico y administrativo" del maestro Oscar Washington Tabárez.

"Cuando ibas a las canchas  y veías a ídolos mundiales como a Forlán y Suárez (...) era como cambiar de dimensión. De golpe esos tipos estaban librando batallas ante 90.000 personas y que a su vez los estaban viendo en los cinco continentes. pero de repente volvían a Kimberley y era los muchachos del barrio".

Dejá tu comentario