"CONTEXTO LAMENTABLE"

Imputaron a la propietaria y a la encargada del residencial clandestino de La Unión

El lugar fue inspeccionado por la Policía, dio cuenta a Fiscalía sobre la situación y ordenó la detención de la dueña del residencial, una mujer 46 de años y a la encargada de 49 años, ambas sin antecedentes penales. La fiscal Silvia Lovesio dijo en la audiencia que se trataba de un "contexto lamentable".

Fueron imputadas este domingo la propietaria y la encargada del residencial clandestino de La Unión.

Las mujeres fueron imputadas por reiterados delitos de privación de libertad, reiterados delitos de abandono de personas incapaces, reiterados delitos de estafa, reiterados delitos de omisiones de asistencia, en calidad de autoras a título de dolo directo.

La defensa de ambas se opone a la tipificación de los delitos y sostiene que los gritos de los ancianos eran porque los residentes presentan problemas de salud mental.

La Fiscalía de Flagrancia de 15° Turno imputó a las mujeres. La fiscal Silvia Lovesio entiende que hay dos lugares: uno de fachada y otro clandestino, a una cuadra de distancia.

Uno de ellos ubicado en Comercio y Cabral, con el cartel del residencial y los cuidados que ofrece, lugar donde ingresaban los familiares y pensaban que allí quedaban los adultos mayores.

Por otra parte, en Comercio y Corrales estaba ubicado el residencial clandestino. Allí vivían entre 19 y 22 personas, deshidratados, desnutridos y en un contexto de vulnerabilidad.

Según supo Subrayado, las visitas eran coordinadas y cada vez que los familiares iban encontraban a los ancianos en el local de Comercio y Cabral.

El caso

Todo quedó al descubierto en la noche de este viernes cuando un señor gritó en pedido de ayuda y el 911 fue alertado. Policía y Bomberos fueron al lugar para poder abrir la puerta y se encontraron con unos 20 adultos mayores hacinados.

Asistencia, seguimiento y control diario, psicóloga, estimulación cognitiva, menú balanceado y wifi son algunas de las promesas de servicio que se lee en el cartel del residencia Cayetano, ubicado en Comercio y Mateo Cabral, en el barrio La Unión.

Un lugar que promete cuidar a los adultos mayores, pero solo en el cartel de la fachada porque el residencial es, en realidad, en otra vivienda a pocos metros, ubicada sobre la calle Mateo Cabral donde lo que abunda es el mal olor, el estado de abandono y las negligencias de atención a la vejez.

En imágenes del interior del residencial clandestino a las que accedió Subrayado se ven bolsas de residuos con las pertenencias de los residentes, abrigos sucios y mojados y una silla con un balde que oficia de baño.

El lugar fue inspeccionado por la Policía, que dio cuenta a Fiscalía sobre la situación y ordenó la detención de la dueña del residencial, una mujer 46 de años y a la encargada de 49 años, ambas sin antecedentes penales.

Mientras tanto, durante la mañana y el mediodía del sábado llegaron varios familiares de los residentes sorprendidos por la situación. Algunos contaron a Subrayado que las visitas con sus familiares eran programadas con fecha y hora por el residencial y que se hacían en el local de la esquina, que tiene cartelería y por dentro de veía limpio y prolijo.

Lo que los familiares no sabían es que, en realidad, estos abuelos pasaban sus días abandonados en la casa de enfrente. Al ingresar se encontraron con varios adultos mayores e incluso, según contaron, una mujer estaba fracturada allí desde hacía varios días.

Cristina tuvo que dejar a su madre de 84 años en este residencial hace 15 días y contó cómo fue engañada sobre el lugar donde viviría su familiar.

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