PORTUGAL 2023

Guilherme Guimaraes, el sacerdote DJ que animó la Jornada Mundial de la Juventud

En sus obras musicales, en medio del ‘punchi punchi’ característico de este tipo de música, pueden escucharse intercaladas frases de los papas Juan Pablo II y Francisco.

El objetivo es que jóvenes católicos de todo el planeta se congreguen para tener un encuentro con el papa Francisco. Se calcula que un millón y medio de jóvenes viajaron a Portugal este año. El cierre de estas jornadas cuenta con una misa multitudinaria, pero este acontecimiento tuvo un personaje muy particular.

Guilherme Guimaraes Peixoto, más conocido como el padre Guilherme, es un portugués que se hizo tan popular como DJ que actúa en grandes clubes de música y tiene cientos de miles de seguidores en sus redes sociales.

Mientras el sacerdote DJ tocaba se esperaban las palabras del papa Francisco que presidió la misa. “La música nos ayuda a tener una sensación de paz y alegría y es lo que yo quiero transmitir”, dijo Guilherme. Todos los temas que tocó eran de su propia autoría. Y todos, “relacionados con la experiencia cristiana”.

En sus obras musicales, en medio del ‘punchi punchi’ característico de este tipo de música, se pudieron escuchar intercaladas frases de los papas Juan Pablo II y Francisco. El padre Peixoto cumplió 50 años el pasado 31 de julio. Dicen que su vocación religiosa tuvo que ver con una promesa que hizo su madre.

Guilherme recién había nacido cuando cayó enfermo y un médico aseguró que su final estaba marcado para las siguientes horas. Entonces, lo bautizaron y su mamá juró que, si se salvaba, ofrecería a Dios la vida de su hijo. “Tuve la vocación desde pequeño y siempre quise ser cura”, dijo el religioso.

Además de religioso y DJ, es teniente coronel del Ejército portugués. En esa función estuvo como sacerdote militar en Afganistán en 2010 y en Kosovo en 2012.

El padre se ordenó como sacerdote en 1999 y reveló que lo primero que hizo al recibir su primera paga fue hacerse socio del Vitoria de Guimaraes, el equipo de fútbol de su ciudad.

La relación con la música, comenzó en 2006 cuando fue enviado a una diócesis con muchas deudas, y entonces decidió organizar encuentros musicales para recaudar dinero.

Al principio, planificaba encuentros de karaoke, pero algo no funcionaba. El padre confesó que todos los años visita Ibiza, que es como una catedral de la música electrónica, y que aún no ha tocado nunca en ese lugar. “Me encantaría pinchar ahí”, asegura.

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