Gobierno de Brasil analiza suspender Copa Confederaciones

El espectacular crecimiento de las protestas callejeras y un atentado contra coches de la FIFA luego de Uruguay-Nigeria en Salvador, generaron urgente consejo de ministro

La Copa Confederaciones podría ser suspendida como consecuencia de las protestas multitudinarias en Brasil, informan hoy medios ese ese país. La presidenta Dilma Rousseff convocó a su consejo de ministros para evaluar la situación.

En la víspera unas 80 marchas en las principales ciudades del país volvieron a poner en jaque al gobierno, en medio de la disputa de una copa internacional de fútbol que atrajo la prensa de decenas de países.

Las movilizaciones comenzaron en San Pablo por el aumento del precio boleto de ómnibus, pero rápidamente se extendieron a otros temas como la inseguridad pública, los malos servicios públicos y el excesivo gasto social, además del multimillonario costo en infraestructura ( 26.000 millones de dólares) que demandará el Mundial 2014. y los Juegos Olímpicos de 2016.

En la noche de ayer murió un manifestante en San Pablo, lo que claramente puso sobre la mesa la gravedad de las tensiones que vive Brasil. La presidenta Rousseff sintió toda la hostilidad en el momento de la jornada inaugural de la Copa Confederaciones, una suerte de precalentamiento del Mundial en el que intervienen ocho equipos, entre ellos los campeones continentales. Una de esas selecciones

Los desmanes también abarcaron a miembros de la organización mundial del fútbol. Dos vehículos de la FIFA fueran atacados en Salvador, donde Uruguay jugó contra Nigeria. La Policía había sugerido a sus empleados que no llevaran uniformes fuera del hotel.

Folha de Sao Paulo dijo que la FIFA y los equipos participantes estaban "aterrorizados" con la situación.

"La competición se ha vuelto una pesadilla para la organización", escribió el influyente medio paulista.

"La FIFA no se imaginaba que el torneo fuera a ser perfecto, pero el alcance de los problemas es peor que el peor de los escenarios posibles", añadió.

El torneo se reanuda el sábado con el encuentro entre Italia y Brasil en Salvador y Japón-México en Belo Horizonte. Y todo parece indicar que el “invierno” brasileño -la contracara de la “primavera árabe”- continuará en las próximas semanas.

"Desde el punto de vista legal, hay un cierto grado de confianza por parte de la FIFA de que si se cancela el torneo puede presentar una reclamación al Gobierno de Brasil, si no hay garantías de seguridad para la competición o el Mundial", dijo el veterano periodista deportivo brasileño Juck Kfouri en un informe divulgado por la agencia Reuters.

Uno de los equipos -que no ha sido identificado- ya solicitó a la FIFA que suspenda el certamen. La organización está negociando con las delegaciones para que permanezcan hasta el final.  

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