Policialescajeros automáticos

Fiscal sostiene que presos "dan clases" sobre cómo explotar cajeros

Mónica Castro señala que cobran por dar la información. En 13 meses hubo 67 expendedoras de dinero destruidas.

La fiscal de Canelones Mónica Castro reveló que hay personas que visitan delincuentes en las cárceles y les pagan para que les enseñen la técnica para explotar cajeros automáticos.

En declaraciones a El Observador, Castro dijo que hay al menos media docena de delincuentes en la prisión departamental por este concepto.

Una "célula" de seis chilenos fue detenida el 12 de febrero en Villa Argentina. Cinco meses después fueron condenados por asociación para delinquir, hurto especialmente agravado por la pluriparticipación y receptación especialmente agravada.

La fiscal cree que estas personas colaboran con delincuentes que siguen operando actualmente.

En setiembre de 2017, una explosión sorprendió a vecinos y Policías en un supermercado Disco de la calle Chucarro, en Pocitos Nuevo.

En el lugar se encontró una garrafa y una manguera con la que se provocó la situación.

Castro cuenta que los hechos se repitieron durante varias semanas. Llegaban al lugar con garrafas de hasta 13 kilos.

Luego, con la llegada de los chilenos, aparecieron técnicas más eficaces. Provocaban las explosiones con baterías de auto y dispositivo para producir chispa.

Hasta ahora la eficacia policial no ha disuadido a los delincuentes.

Con la explosión del cajero automático en San Bautista de la víspera, hubo ya 67 atentados en 13 meses. No todos resultaron exitosos. Pero muchos sí.

Se trata de una técnica delictiva que se vio por primera vez en la región con casos en Chile y Colombia.

De hecho, delincuentes chilenos fueron los primeros que hallaron interesante la plaza uruguaya. Cuando en su país comenzaron a tomarse medidas de seguridad y se incorporó el entintado, comenzaron a analizar las vulnerabilidades en Uruguay.

El ministro del Interior, Eduardo Bonomi, dijo en una reciente entrevista con Búsqueda que si los delincuentes vienen a Uruguay no es por las falencias policiales, sino porque saben que en Uruguay "hay plata".

El gobernante puso el ejemplo de la banda mexicana que fue detenida luego de robar una joyería en el Hotel Conrad y algunos procesamientos relacionados con cajeros.

Pero estos episodios no han logrado minar el interés de los delincuentes.

Los cajeros resultaron ser una tormenta perfecta. Los explosivos son relativamente sencillos de montar, se hace en horas en los que la seguridad está en horas bajas y no hay casi posibilidad de enfrentamientos. El dinero está allí, disponible, sin que haya obstáculos. Lo importante es tener una logística para salir rápidamente de escena.

Cuando en Montevideo se tomaron algunas medidas (entintado, horarios restringidos), las bandas comenzaron a operar en el interior. Comenzaron en la ruta del santoral canario, pero también ha habido golpes en el litoral. El fin de semana fue en Nuevo Berlín. Los ladrones se tomaron el trabajo de inutilizar antes los neumáticos de la camioneta policial.

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