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Familiares de Gutiérrez Ruiz y Michelini presentan denuncia para reactivar causa

También son patrocinados por el abogado Pablo Chargoña familiares de Rosario Barredo y William Whitelaw , también víctimas del múltiple asesinato ocurrido en 1976. El anuncio ocurre horas antes de un nuevo 20 de mayo.

Familiares de Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruiz, Rosario Barredo y William Whitelaw presentaron este martes una denuncia ante la Fiscalía especializada en Crímenes de Lesa Humanidad para que se identifique a los autores materiales del hecho, informa La Diaria.

En un informe publicado por este medio el sábado último, la fiscalía señaló que la investigación ha mostrado avances significativos y que es posible encontrar a los autores materiales dentro de lo que fue el Servicio de Información de Defensa (SID) y otros organismos de represión.

El abogado Chargoñia destacó que esto ha ocurrido a partir de la primera denuncia de Gabriela Schroeder respecto de su caso, de sus dos hermanos, de su madre (Rosario Barredo) y su pareja Wiliam Whitelaw.

En su momento fueron condenados el exdictador civil Juan María Bordaberry y el excanciller de la dictadura Juan Carlos Blanco Sin embargo, nunca se aclararon las circunstancias operativas en las que se produjo uno de los incidentes más violentos ocurridos durante la dictadura. También forma parte de la investigación la desaparición del militante comunista Manuel Liberoff, desaparecido en Argentina horas antes.

Chargoñia señaló que los denunciantes no persiguen ninguna teoría en particular sobre los responsables materiales del hecho.

“Tenemos interés en que sea la fiscalía la que desarrolle con las pruebas del caso la investigación para despejar todas las incógnitas posibles. Ha habido muchas hipótesis, incluso intencionalmente falsas, por lo que no damos ninguna por buena”, agregó.

El 13 de mayo de 1976 fueron secuestrados Rosario Barredo y William Whitelaw en la ciudad de Buenos Aires junto con sus tres hijos. Fueron trasladados a un centro de detención clandestino, cercano a Automotores Orletti.

Gutiérrez Ruiz fue secuestrado a las dos de la madrugada del 18 de mayo en su apartamento de la calle Posadas en Buenos Aires.

El oficia al cargo era el integrante de las Fuerzas Armadas argentinas, Osvaldo "Paqui" Forese, que respondía al comando de "El Viejo" Aníbal Gordon, integrante de la Triple A y de la Policía Federal con lazos en Uruguay.

Michelini fue secuestrado esa misma noche en el hotel Liberty.

Matilde Rodríguez y el conserje del hotel intentaron denunciar el secuestro en seccionales policiales, pero no les tomaron la denuncia.

El 21 de mayo encontraron el cuerpo de Michelini en la parte de atrás de un coche marca Torino que había sido robado en la tarde del día anterior.

En el baúl estaban los cuerpos de Barredo, Whitelaw y Gutiérrez Ruiz, junto a una nota que intentaba atribuir el crimen al Movimiento de Liberación Nacional.

LOS AUTORES MATERIALES

En los años 85 y 86, una comisión parlamentaria investigó los asesinatos del 20 de mayo de 1976. La indagatoria se vio suspendida por "falta de garantías" luego que se filtraran las actas en "El Duende de la Trastienda", una sección política del diario El País escrita por el periodista Daniel Herrera Lussich.

En dicha comisión se recogió el testimonio de la enfermera Haydeé Trías, amiga de Juliana de Sarro, quien entonces tenía una relación con los oficiales Pedro Mato Narbondo y Manuel Cordero.

Las mujeres tenían una relación desde que Trías acogió a De Sarro cuando era una adolescente del Consejo del Niño. Luego la joven se casó con un militar pero siguieron en contacto al menos hasta los años 80.

La enfermera dio primero su testimonio ante el Servicio de Paz y Justicia y en el desarrollo del mismo dio una versión sobre lo que pudo haber pasado en Buenos Aires.

Según el testimonio de Trías, De Sarro la llamó por teléfono para pedirle asistencia para Mato Narbondo. Era a fines de mayo de 1976 y el oficial de inteligencia estaba recluido en su casa de Pocitos con un arma en la mano en medio de una crisis nerviosa.

Trías acudió al lugar y se encontró con el militar armado y tomando whisky. En el lugar también se encontraba De Sarro. Según Trías, allí Mato le explicó que fue el ejecutor del asesinato de Michelini y que recibió dinero y una placa conmemorativa de reconocimiento con la fecha del crimen.

Contó que el dinero -unos 12.000 dólares- fueron usados para comprarle una casa a la madre y ayudar a un hermano que se encontraba en problemas económicos.

En ningún momento, dijo Trías, se habló de los otros asesinatos. Mato Narbondo contó que tenía "amistad" personal con Michelini y que después de encontrarse con él en un café lo ejecutó de un disparo.

Este militar esta prófugo desde 2013. Se retiró del servicio en 1984 y se instaló en frontera Livramento-Rivera.

En la investigación parlamentaria se determinó que en la misma fecha y con idéntica misión se encontraba en Buenos Aires, Manuel Cordero, otro integrante del Servicio de Inteligencia de Defensa.

Se entiende que Cordero estuvo involucrado en la otra parte del operativo. Según le explicó De Sarro a Trías, "Manucho" -como ella lo dio a conocer- era "el torturador" del equipo y quien se habría encargado se secuestrar a las restantes tres victimas.

En recientes investigaciones se determinó la existencia de un centro clandestino vecino a Automotores Orletti denominado Bacacay adonde fueron tirturados y asesinados Whitelaw, Barredo y Gutiérrez Ruíz.

Se entiende que el operativo terminó con los cuatro dentro del auto coupé Torino. Según los testimonios, Zelmar estaba dentro del auto. Las otras tres víctimas estaban en la valija. Todos presentaban señales de haber sido torturados.

El hallazgo fue comunicado a los familiares el 21 de mayo por un periodista de La Opinión, compañero de trabajo de Michelini.

Según la versión, el coche estaba estacionado en Dellepiane y Perito Moreno. Los allegados fueron al lugar y el auto ya no estaba allí. Sin embargo, el comunicado oficial confirmó el paradero del auto y la identidad de los cadáveres.

Una reconstrucción de los hechos realizada por la sección La Lupa de Brecha de mayo de 1987 no menciona ni a Matto Narbondo ni a Cordero.

Tampoco se menciona en la reconstrucción de los hechos el supuesto encuentro contado por Matto a Haydeé Trías, una supuesta charla con Michelini en un café de Buenos Aires previo a la ejecución.

El secuestro de Michelini fue realizado a las 4 de la madrugada del 18 de mayo de 1976 cuando el exsenador volvía con sus hijos Luis Pedro y Zelmar de un quiosco propiedad de la familia.

Estaban alojados en el céntrico hotel Libertad y fueron abordados por un grupo de tareas. Los captores clamaban por armas, y se llevaron los relojes pulsera de los hijos de Michelini.

El día 17, Zelmar y Toba Gutiérrez habían estado reunidos con Juan Raúl Ferreira, quien esperaba viajar a Uruguay y quería conocer la opinión de ambos. En esas charlas se hablaba de seguridad personal y se coordinaban acciones de resistencia a la dictadura.

Gracias a estos contactos, Wilson Ferreira, se sabía en la mira del aparato represivo argentino y salvó su vida de milagro.

Después del encuentro, Gutiérrez llevó a Ferreira Sienra su casa y atendió otros asuntos de un negocio de frutas y comida que había instalado para sobrevivir en Buenos Aires.

En la madrugada, un grupo de policías montaron un operativo frente al edificio de la calle Posadas en el que residía, una zona de embajadas y mucha custodia policial, que podrían obrar como algo disuasorio ante cualquier operativo clandestino en contra la de la familia.

No fue así. Varios Ford Falcon estacionaron ruidosamente en la puerta. Allanaron la casa, se llevaron papeles y dinero, y al propio Gutiérrez. En la casa, encerrados en un cuarto, quedaron su esposa Matilde y los hijos del matrimonio.

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