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Fallo ordenó al Estado resarcir con US$ 80.000 a familia de recluso asesinado

Esteban Pereyra Egaña fue apuñalado por un compañero de celda. Su caso puede servir de antecedente a otras demandas en curso.

Un fallo del Tribunal de lo Contencioso Administrativo condenó al Estado a pagar un resarcimiento de 80.000 dólares -más intereses- a la familia del recluso Esteban Pereyra Egaña, asesinado en 2016 en el Penal de Libertad, informa este martes El País.

La decisión del magistrado Gabriel Ohanián se funda en la consideración de las fallas en el servicio de seguridad dentro de las cárceles por parte del Ministerio del Interior.

Según el escrito del juez, cada guardia debe controlar al menos a 30 reclusos.

La investigación del caso hizo concluir a Ohanián que los reclusos tienen fácil acceso a cortes carcelarios, como ocurrió en el episodio.

Según declararon guardias en la justicia hay requisas antes de salir al patio, pero aún así los presos consiguen burlar los controles. Específicamente esto pasó en el celdario N°2.

El autor del asesinato estaba desarmado al trasponer la rejas, de acuerdo a la versión de los testigos.

Los policías que trabajan en el penal de Libertad contaron al magistrado que los reclusos pueden salir de la celda sin los cortes pero que en camino al patio tienen contacto con presos del piso superior. Puede pasar -y ha pasado- que les tiran los puñales.

Pereyra Egaña fue asesinado por su compañero de celda, con quien creía tener una buena relación. Salieron abrazados al patio, antes del ataque, según el testimonio del policía que vio cómo sucedieron los hechos.

La falta de personal y el diseño erróneo de las garitas de guardia para los escopeteros fueron claves para el homicidio, dice el fallo.

Los testimonios de los guardias dejan en claro que es muy difícil de controlar situaciones como esta.

El guardia que estaba a cargo recuerda haber hecho un tiro al aire, intimidatorio, pero ya era tarde. Sirvió para avisar al resto de los guardias sobre el problema que se estaba suscitando en el patio.

El carcelero había visto cómo se dio el apuñalamiento, pero no tenia ángulo para evitar el ataque, según señaló.

IGUAL QUE "EL PELADO"

En primera instancia, la demanda de los familiares alcanzaba a 500.000 dólares.

Pereyra Egaña tenía 29 años. Murió por tres heridas: una en el hombro izquierdo, y otras dos en el hemitórax izquierdo.

Una de las heridas tenía nueve centímetros de profundidad, según la historia clínica de Enfermería de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE).

Los familiares de Pereyra Egaña -a través del abogado Nicolás Pereyra, que en 2017 ya patrocinaba otras seis demandas de familiares de presos- argumentaron que estaba mal clasificado para estar en un sector de alta seguridad, con presos más peligrosos que él.

Según denunciaron, estuvo casi dos años sin salir de su celda.

El joven estaba preso por hurto. Era adicto a las drogas, en particular a la pasta base.

Pereyra Egaña ya había sido apuñalado tres veces, según publicó El País en 2017.

Estaba alojado en la Unidad 3 del Penal de Libertad, el mismo sector donde fue asesinado Marcelo "El Pelado" Roldán, cuya familia también iniciará una demanda contra el Estado por fallas y omisión en los controles de seguridad.

Entre otras cosas, también culpan al Ministerio del Interior de obligarlo a ocupar una celda con alguien que no era compatible con él.

Las autoridades de cárceles cuentan con un software especial que agrupa a los presos con fines de convivencia y rehabilitación.

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