Shirley Madero tiene 67 años, es una uruguaya que ofrece la experiencia del mate para extranjeros que visiten Montevideo.
Es jubilada, tuvo que reinventarse a los 60 y brinda taller de mate para extranjeros: la historia de Shirley
Es madre soltera y se mudó a Montevideo cuando su hija empezó una carrera terciaria. Recibir a turistas fue la forma que encontró de generar un ingreso en esa etapa.
Todo comienza con una introducción en la que les explica desde el tipo de matera, "las leyendas, los rituales, de dónde viene, cómo se empezó a tomar mate, que no es nuestro, que es de Paraguay, tengo que explicarles que no tenemos yerba".
En esta aventura que ha sido trabajar recibiendo turistas, debió comenzar a aprender inglés. "Yo no pongo que hablo inglés, pero la mayoría de mis pasajeros son de Estados Unidos", sostuvo.
Genaro tiene 8 años y padece diabetes; espera la bomba parche de insulina del Fondo Nacional de Recursos
En general, a las personas que van a su experiencia les gusta el mate.
"Es lo que me ha salvado para que pueda tener un ingreso de una manera muy buena. No preciso viajar, he conocido lugares increíbles porque ellos vienen a mí, y me cuentan a mí. Después sigo en contacto con mucha gente por las redes y eso es lo que más me gusta", aseguró.
"Para mí el mate es una obra viva. Lo vivo como una obra viva. Todos los días tengo una experiencia con gente muy diferente, en un lugar maravilloso. Ellos vienen a pasarla bien, entonces yo tengo que tener claro eso. Ellos tienen que disfrutarlo, y yo también. Y esa es la idea. Tirar al lienzo lo que vivo para después poder plasmarlo", agregó.
Shirley es oriunda de Colonia del Sacramento, jubilada y estudia Bellas Artes. La experiencia con el mate nació en Montevideo, ciudad a la que se mudó hace siete años.
"Vine a vivir y a estudiar. Sigo estudiando arte. Pero no tenía un ingreso fijo, no estaba jubilada aún, no me podía jubilar, y me encontré en una situación muy difícil. Mi hija estaba recibiéndose recién de psicóloga, teníamos que pelearla juntas en aquel momento, y con un pasajero que yo había empezado a hacer caminatas por Palermo, ahí me dijo 'quiero tomar mate', y me dijo que quería pagarme para eso y dije 'bueno, voy a hacer otra plataforma solamente de mate'".
Cuando se vino a Montevideo, junto con su hija, tuvo que reinventarse y afirma que es algo que ha hecho muchas veces en su vida. También escribió un libro.
"Soy madre soltera, tuve que pelearla muchísimo con mi hija, que estoy muy orgullosa de ella, y tuve que inventarme. El libro lo inventé después de un cáncer, los programas de radio los inventé después de unos cursos. Golpeé una radio y en el interior te abren las puertas muy fácil si pagás un 60%, Me gusta guerrear, porque la vida es eso. El que no inventa y tiene estrategias, no la va a pasar bien, porque no es color de rosa, tiene muchas cosas que uno tiene que ir esquivando o reinventando", asegura.
Lo más visto
video

Dejá tu comentario