Showteatro

El Puma Goity es Augusto en "Casados sin hijos", los lunes de setiembre en el Movie

El actor argentino conversó mano a mano con Subrayado sobre su infancia, los potreros, el rugby, y el abuelo catalán que pisó fuerte y dejó huella.

Para unos cuantos, Gabriel “El Puma” Goity es intuitivamente el “Cuervo Flores”, entrañable y picaresco seductor de la película “Un novio para mi mujer”.

Tal vez por eso genera cierto desasosiego su amable, correcta y nada lasciva presencia, a pesar del pelo suelto.

El Puma está en Uruguay promocionando la obra de teatro que protagoniza junto a un elenco uruguayo, “Casados sin hijos, somos childfree”, los lunes de setiembre a las 20:30 en el Teatro Movie.

Augusto (Puma Goity) y Flor (Patricia Wolf) son un matrimonio feliz que acordó no tener hijos.

Pero el día del cumpleaños número 50 de Augusto, las cosas toman un vuelco inesperado. Junto con la torta, Flor llega con una novedad: está embarazada.

“Es un movimiento mundial, se llama childfree, tienen más de un millón y pico de adeptos, y una tendencia que se hace cada vez más importante en los matrimonios, que no quieren saber nada con la procreación”, comenta Goity.

Esto genera la trama de fondo para una comedia de 120 minutos, en la que intervienen también las consideraciones de los amigos.

El elenco lo completan Alejandro Camino, Patricia Wolf, Lucía Brocal y Diego Rinaldi. La dirección es de Yoni Kurlender, y la producción está a cargo de Diego Sorondo.

EL ABUELO CATALÁN

PUMA GOYTI

El Puma se crió lejos de los teatros, en Palomares (provincia de Buenos Aires) en una familia de 4 hermanos.

Cuando habla de su infancia se asoman los potreros y el rugby, y aparece cálida la figura ineludible de su abuelo catalán.

Era el padre de su mamá. “Le gustaba mucho el teatro. Amante de la buena lectura, la buena música, y él de alguna manera me fue metiendo en eso”.

Fue el quien lo llevó por primera vez al teatro, cuando el Puma tenía unos 14 o 16 años.

Fueron a ver el “Cyrano de Bergerac", drama heroico y en verso del dramaturgo francés Edmond Rostand, protagonizado por el argentino Ernesto Bianco. “Fue un antes y un después”, evoca Goity.

Fue recién sobre el final del servicio militar, en una guardia que recuerda eterna, que Gabriel Goity se decidió a probar suerte en el teatro.

“Me anoté en el Conservatorio Nacional de Arte Dramático, y dí el examen. Fue uno de los días más felices de mi vida”, recuerda. “Que te acepten, de alguna manera sentir esto… el amar y ser correspondido”.

Temas

Dejá tu comentario