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Diyab se negó a ser revisado, se fue del Clínicas y volvió a su apartamento

Fue internado, pero no quiso recibir tratamiento por su estado de salud por la huelga de hambre que realiza. Gobierno busca solución.

El sirio Jihad Diyab fue trasladado este sábado a mediodía al Hospital de Clínicas, pero se negó a recibir atención médica y se retiró del centro asistencial por sus propios medios, confirmó Christian Mirza.

En diálogo con Subrayado, el nexo entre los refugiados de Guantánamo y el gobierno afirmó que anoche había llegado a un acuerdo con Diyab para que, una vez este hablara con su familia -tal como ocurrió este viernes- se sometiera a un chequeo médico para evaluar su estado de salud.

Según pudo saber Subrayado, en las últimas horas el cuadro clínico de Diyab había comenzado a agravarse aún más cuando comenzó a sentir calambres y fuertes dolores abdominales por no ingerir alimentos ni cualquier tipo de líquidos.

Los médicos que lo monitorearon este sábado de mañana constatando una severa deshidratación y una situación sanitaria límite. A lo que el expreso de Guantánamo, liberado y trasladado a Uruguay en diciembre de 2014, aceptó ser trasladado al Clínicas para ser tratado.

Sobre el mediodía ingresó al hospital y fue derivado a una sala individual, recientemente restaurada en el piso 9. Un equipo médico trató de convencerlo para que se realizara un chequeo, pero nada pudo hacer ante la negativa de Diyab a ser revisado.

Pese a las recomendaciones de un entorno que le sugerían que permaneciera ingresado para recibir tratamiento médico, el sirio se retiró del centro hospitalario y volvió a su apartamento en el centro de Montevideo para continuar con su huelga de hambre.

“Cambió de opinión. (Él) no está bien, evidentemente no está bien”, aseguró Mirza. “Estamos haciendo todo lo posible para que se mantenga estable mientras el gobierno busca una solución. A esta hora no hay una opción viable”, enfatizó.

RESPONSABILIDAD. Un interlocutor leyó este viernes una proclama dictada por Diyab en la que responsabiliza a los gobiernos de Uruguay y de Estados Unidos si muere.

Diyab exige al gobierno de Tabaré Vázquez que lo traslade a otro país, de preferencia árabe, para allí reunirse con su familia.

El gobierno ha dicho que se contactó con varios países para que reciban a Diyab, pero ninguno aceptó.

El canciller Rodolfo Nin Novoa dijo a Subrayado que se cursó un pedido a Estados Unidos y a la oficina para los refugiados de la ONU para que ayuden a Uruguay a buscar un país árabe que reciba a Diyab.

FAMILIA. Este viernes Jihad Diyab se comunicó con su esposa e hijos vía Skype. Lo hizo desde su cama en el apartamento que el gobierno le dio en el centro de Montevideo.

El sirio realiza una estricta huelga de hambre la que le impide ingerir alimentos y líquidos. La medida de protesta en reclamo por el reencuentro con su familia comenzó hace tres semanas en Venezuela, cuando fue detenido y deportado a Uruguay.

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