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Crimen en clínica estética: abogado sugiere que víctima apostaba

El defensor del cadete dejó entrever que hay que investigar al entorno de la víctima. El procesado poseía dosis de ácido y organizaba fiestas en Punta del Este. Fallo.


El asesinato de la empleada de una clínica para adelgazar ya tiene un procesado por la justicia, el cadete de 29 años. El móvil del crimen habría sido el dinero que el joven venía robando desde tiempo atrás. Vea el auto de procesamiento.

La justicia consideró que el asesino ejecutó a la contable María Cristina Alonzo porque ella lo había descubierto.

J.M.T. la esperó en las escaleras del edificio y la sorprendió con un tiro detrás de la oreja con una pistola 6.35, apenas visible para los investigadores.

Así lo indican las cámaras de seguridad del edificio, que muestran al cadete agazapado, esperando a llegada de Alonzo.

La investigación arrojó otros detalles del perfil del homicida. Dos depósitos que sumaban miles de dólares fueron retirados por él de cuentas de la clínica pero no llegaron nunca a destino.

La forma de vida del procesado no se adecuada con el salario de 13.000 pesos que percibía en la clínica. Tampoco con el auto de 12.000 dólares que había comprado en 2011.

Se encontraron además entre las pertenencias del hombre tres cartones del ácido lisérgico (LSD), que podrían explicar algunos contactos del victimario.

LSD Y OTROS TEMAS. Ahora su abogado, Rodrigo Martínez Ruíz, intenta sumar nuevos elementos al caso, con el fin de que sean investigados.

Su principal argumento es que nunca se halló el arma homicida, en tanto el destino del dinero faltante no está claro, informa hoy El País.

Según el penalista, la víctima jugaba en el casino de Montevideo Shopping, frente a las oficinas de la clínica para adelgazar.

El día de su muerte, sobre las 21 horas, Alonzo habría cruzado a jugar. El doctor Ruiz pide que se diligencie el pedido de las filmaciones de cámaras de seguridad del lugar, informa hoy El País.

Martínez explicó que su defendido tenía otros ingresos aparte del trabajo de cadete en la clínica. En ese sentido, señaló que JMT organizaba fiestas de Punta del Este. Su negocio eran las barras de estos lugares de entretenimiento.

Sobre el LSD, dijo que era para "consumo personal". 

También cuestionó las conclusiones que sacó la Policía y la justicia sobre las cámaras de seguridad del edificio. 

Según Martínez, el cadete no estaba allí para matar a Alonzo, sino que estaba intentando escuchar una conversación de la mujer con un gerente de la empresa. "Tenía miedo que le adjudicaran responsabilidad en el faltante de 20.000 dólares", dijo.

Por el contrario, el abogado señala que JMT le entregó el dinero a la funcionario asesinada.

"No creo que sea capaz de cometer un homicidio por poner en juego su trabajo", concluyó. 

De todos modos, dijo no estar en posición de decir si su defendido es "culpable o inocente".

El abogado pidió que se investigara a la empresa que está detrás de la clínica estética.

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