Nacional

Conductor que mató a ciclista en Salinas había tomado alcohol y pastillas

Así surge del fallo que determinó su procesamiento con prisión. Iba al casino cuando lo atropelló, dio marcha atrás y fugó.

 

El conductor que atropelló y mató el jueves 10 a un hombre en la ruta Interbalnearia, cerca de Salinas, había tomado media botella de Fernet cortado con un refresco cola, y una o dos pastillas de Flunitrazepán, según el auto de procesamiento de la jueza de Atlántida Florencia Sorrondeguy.

El ahora procesado, Carlos Bandy, dijo en el Juzgado que pensaba irse a dormir después de beber media botella de alcohol, pero que decidió ir al casino y así fue que salió de su casa en Pinamar Sur y tomó la ruta Interbalnearia.

Tras conducir un kilómetro y medio aproximadamente, dijo que “en medio de la oscuridad” vio “una cara y luego hubo un golpe brutal”. Aseguró que no tuvo tiempo de frenar y que iba a 75 km/h.

También dijo que vio “la cara” del ciclista en el parabrisas y pensó: “este hombre está muerto”.

Según uno de los ciclistas que acompañaba a la víctima (eran cinco que circulaban por el costado de la ruta), una vez que el auto se detuvo, el conductor dio marcha atrás para zafar de la bicicleta que tenía debajo de su vehículo, y huyó. Aceleró, cruzó el cantero y se fue.

Otro testigo aseguró que Brandy pasó cerca suyo y lo miró a los ojos, y se fue.

El ahora procesado dijo que de ahí en más todo fue una “pesadilla”. Le dijo a su novia que había atropellado un caballo y se fue a Montevideo. Desde la terminal Tres Cruces se tomó un ómnibus hasta el Chuy, donde finalmente fue detenido por la Policía.

Brandy dijo que no pudo “manejar” la situación y que no “soportó” lo que pasó. Dijo que no sabe “cómo disculparse con la familia” de la víctima y con su propia familia.

OMISIÓN DE ASISTENCIA. La fiscal María Suárez consideró que no se configuró la omisión de asistencia porque la víctima ya estaba muerta.

El fallo de la jueza Sorrondeguy da cuenta de sentencias anteriores de destacados juristas y Tribunales de Apelaciones que explican por qué cuando la víctima está muerta no se configura la omisión de asistencia, aún cuando el agresor se fuga.

Solo hay omisión de asistencia cuando la víctima (en este caso de un siniestro de tránsito) está con vida y hay posibilidad de asistirla para evitar que muera.

“El bien jurídico tutelado es la solidaridad con alguien que se encuentra en la objetiva probabilidad de muerte o bien de daño mayor para su integridad personal, e incluso, eventualmente, la vida, porque la falta de asistencia puede originar cualquiera de estos daños. Sin el aludido peligro no hay mérito para imponer la asistencia”, dice la Sentencia 98/2015 del Tribunal de Apelaciones Penal de Segundo Turno, citado por el auto de procesamiento de Brandy.

Procesamiento homicidio by SubrayadoHD on Scribd

Dejá tu comentario