MUNDIAL 2018

Con gol de Josema Giménez casi en el final, Uruguay le gana a Egipto

La Celeste no jugó bien, Egipto se la complicó. El equipo sacó su costado resultadista y ganó con su arma nada secreta: el juego aéreo.

15 de junio de 2018, 08:37hs

Uruguay ganó en el último minuto con un gol de cabeza de Josema Gimenez.Es una forma de ganar que ya conocemos. El de Tabárez es un equipo lógico, resultadista. No gusta, a veces, pero siempre hay que esperarlo hasta el final.

Pasan los jugadores y esa mística se mantiene intacta.

Egipto se plantó fuerte, sin complejos, ante Uruguay. Mostró jugadores interesantes. Pero sobre todo hizo lo que tenia que hacer: dominarnos para luego superarnos.

Casi lo logran. A los 70 minutos de partido parecía que todo se compliacaba.

Uruguay adelantaba filas en la cancha y Egipto esperaba con mucha gente en mediocampo y un solo punta, como lo hizo durante todo el partido.

Pero ahora el equipo celeste dejaba flancos grandes atrás y los contragolpes eran cada vez más usuales y más peligrosos.

De todos modos la velocidad de Cáceres y la gran solvencia de Godín fueron claves para controlar la situación antes de que llegaran al arco. Muslera también mostró que es una seguridad atrás.

Ahí estuvo la diferencia que hizo justa la victoria de Uruguay: las chances frente al arquero. Uruguay tuvo cinco chances claras de gol. Egipto prácticamente no tuvo ninguna porque eran controlados o erraban en el último pase.

Pronto en el segundo tiempo, Tabárez comprende que ni Nández ni De Arrascaeta le estaban dando lo que precisaban Cavani y Suárez. Los dos estuvieron entreverados, confusos. Fueron sustituidos por "Cebolla" Rodríguez y Carlos Sánchez.

Los ingresos mejoraron lo que había. Especialmente "Cebolla" cuyo entendimiento con Cavani y Suarez habilitó a un par de jugadas que hicieron figura al arquero egipcio Elshenawy.

En ese sentido, Suárez estuvo a punto de marcar cuando una habilitación de Cavani lo dejó solo frente al arquero. Lo quiso eludir y Elsherawy se la sacó de los pies limpiamente.

A los 2' del segundo tiempo, "El Pistolero" había definido en el área chica y el arfquero le había ganado otro "mano a mano" atajando el disparo con la rodilla.

Así fue el gol visto desde la hinchada:

GOL URU DESDE LA HINCHADA

Cavani también tuvo dos oportunidades. La principal fue un fuerte tire libre que dio en el palo izquiero del arco egipcio. A esa altura Uruguay parecía tomar ventaja en el durísimo equilibrio del partido.

El equipo uruguayo no perdió la paciencia ante un rival molesto que aprovechó muy bien sus virtudes para emparejar un partido que, a priori, le era desfavorable.

El técnico Cuper se vio obligado a hacer cambios ofensivos para tratar de sacar a su equipo de la cancha propia e intentar contragolpear a un Uruguay volcado más al ataque.

Sin embargo, todo se desmoronó sobre el final del partido. Un centro del corner que cortinó Godí permitió un limpio salto de Josema Giménez, su compañero full time de zaga, quien con un cabezazo excelente hace que la pelota se cuele en el ángulo izquuierdo del arco rival.

Faltaba un minuto para terminar el partido y el juez dio cinco minutos de descuento.

En ese lapso Egipto trató de corregir el rumbo del partido pero ya era tarde.

Mostrada por la televisión internacional, la cara de aflicción de Salah-la estrella egipcia que estuvo en el banco por lesión- era la fotografía de la derrota.

A Uruguay, que tan difícil se le hacen los debuts mundialistas, esta vez las cosas le salieron bien. Tuvo cinco chances de gol claras, mientras su rival no tuvo casi ninguna.

Sin jugar bien, algo que ya es habitual, logró capitalizar su mayor experiencia en este tipo de situaciones y ganó con agonía.

El partido deja algunas conclusiones. Por un lado la tranquilidad de que este es un equipo maduro, responsable, lógico, nunca va a hacer una de más, va a entregar todo lo que tiene, no se amilana ante nadie. Tiene paciencia, convicción. En ese es invencible.

Por otro, es que el equipo mostró "mejor pie" y se vio en momentos en que Uruguay se vio obligado a hacer circular la pelota ante la insistente disciplina táctica de los egipcios.

También hay que ver algunos temas relacionados con los ejecutantes. Hoy Nández y De Arrascaeta no anduvieron y eso repercutió en la generación de fútbol, algo que preocupó mucho al cuerpo técnico en la previa al Mundial.

Los amantes de las estadísticas -que comparan peras con manzanas- dirán que Uruguay no ganaba en el debut desde 1970 cuando nos tocó en suerte Israel.

Ahora la Celeste tiene por delante a Arabia y Rusia.El primero es el rival "más fácil" en los papeles, pero esta selección ya tuvo la experiencia con Costa Rica en Brasil.

Y luego llegará el turno de Rusia que viene envalentonada por los cinco goles del debut, tras una larga racha previa de siete partidos sin ganar antes del Mundial.

La agonía valió la pena. Egipto era un rival directo en la clasificación a octavos. Así que el de hoy fue un gran paso y una muestra de que tenemos que estar orgullosos de la selección que tenemos, no importa hasta dónde llegue en el Mundial.

Aquí el gol visto desde la tribuna detrás del arco de Egipto:

GOL URU DESDE EL ARCO

PRIMER TIEMPO DE PREOCUPACIÓN

El primer tiempo fue complicado y hasta lo esperable. Uruguay con la tenencia de pelota y Egipto acumulando gente en mediocampo para complicar el tránsito defensa-ataque celeste.

El equipo de Tabárez lo intentó. Tuvo la tenencia, algo que no hace habitualmente.

Egipto fue "el Uruguay" del partido. Se dedicó a destruir las virtudes del rival. Bentancur y Vecino trataron de ser el primer paso. De momentos también Godín, que fue el mejor en defensa y el encargado que el equipo no perdiera la paciencia.

A Cuper las cosas le salieron bien y ahora tiene un segundo tiempo para usar estratégicamente a Salah que no estaba para los 90'.

Las cartas no están echadas aún. Uruguay tiene posibilidad de variantes. Y además un flanco derecho con Varela y Nahitan Nández aún no del todo explotado.

Por allí Uruguay tuvo algunas de sus mejores oportunidades.

Cavani y Suárez no recibieron el juego que estaban esperando. Igual se las arreglaron -como siempre- para complicar a los rivales.

El de Barcelona a los 23' tuvo una chance de las que no se erran.

La pelota pegó en la red del lado del afuera mientras todos los uruguayos gritaban la apertura del marcador.

De Arrascaeta estuvo, por momentos, entreverado. No fue el conductor que el equipo necesitaba en parte por la gran cantidad de piernas que puso Egipto por su zona.

Había hasta cinco mediocampistas. Aún así este nuevo Uruguay logró hacer circular la pelota y evitar que el equipo corriera más de la cuenta como solía ocurrir en otros tiempos.

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