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Autocrítica del Frente Amplio ante la "bomba" que estaba en ASSE

En diciembre de 2011, el oficialismo negó la investigadora por las tercerizaciones en hospitales por "inoportuna". Hoy se sabe que pudo haber mitigado los daños.

En 2011 el Frente Amplio utilizó sus mayorías para negar una investigadora para las denuncias de corrupción en los hospitales públicos.

Luego del fallo judicial, comienzan a escucharse algunas voces autocríticas como la del senador de Asamblea Uruguay, Luis Gallo, quien opinó en radio Carve que la investigadora “podría haber evitado parte del daño”.

La presión del PIT-CNT por Alfredo Silva -representante de los trabajadores- fue un actor decisivo para que el Frente Amplio “no quisiera o no pudiera” ir más allá. Dos años y medio atrás, las cosas eran distintas.

El senador Ernesto Agazzi, un mujiquista de la primera hora, fue enfático en calificar al asunto de “inoportuno”, según recuerda hoy El Observador.

Aquellos argumentos todavía resuenan, cuando una sesión del Senado -a través del blanco Luis Alberto Heber- planteó la necesidad de investigar. Las denuncias ya habían estado sobre la mesa en julio de 2011.

Esta frase la dijo Agazzi el 6 de diciembre: “No hay nada secreto y no hubo una bomba que explotara. Hablamos de un conjunto de hechos administrativos y de gestión que para mí no son denuncias, sino poner todo junto de manifiesto para analizar una situación problemática”.

Agazzi no estuvo solo en defensa de la gestión del entonces ministro Eduardo Venegas. También la socialista Mónica Xavier -médica de profesión- estuvo de acuerdo, aunque reconoció “la existencia de fundamentos e información” en el informe de Heber.

No obstante dijo que un mes antes ASSE había reformulado la reglamentación a aplicarse para los servicios tercerizados en Salud Pública.

El 30 de noviembre del mismo año, una semana antes de la sesión parlamentaria, el MSP con su nuevo reglamento, ya había contratado a La Buena Estrella, asociación civil nacida de Clanider, una empresa cuyo propietario fue procesado con prisión por sobrefacturación. Junto a él cayó la administradora del Maciel.

Ahora con las cartas a la vista, se sabe que el MSP intentaba corregir el camino recorrido en las tercerizados. Pero los hechos demuestran que la influencia de Alfredo Silva sobre las contrataciones seguía vigente más allá de los cambios en la letra muerta.

Para muchos legisladores oficialistas investigar era romper la delicada institucionalidad de la Administración de Servicios de Salud del Estado. De esa opinión era, por ejemplo, el senador Rafael Michelini.

Tanto él como Agazzi se quejaron de la cantidad de veces en que el Ministerio de Salud Pública era convocado al Parlamento.

De los nueve investigadoras que negó el Frente Amplio en el Parlamento, dos fueron por irregularidades en ASSE, informa El Observador.

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