SEQUÍA E INCENDIOS

Apicultor perdió 40 colmenas quemadas por incendios; lleva un año recuperar producción

A esta dificultad que enfrentan los apicultores uruguayos se le suma la muerte de abejas por incidencia de agro tóxicos, los elevados costos de producción y las exportaciones de  miel trancadas.

Cientos de colmenas se quemaron durante los incendios forestales en lo que va de la temporada y los apicultores colaboran entre ellos para volver a armarlas lo más rápido posible.

Alejandro Rodríguez es uno de los apicultores afectados por los incendios forestales de la temporada: perdió cuarenta colmenas en la localidad de Soca cuando el fuego llegó hasta sus abejas a mediados de enero.

Al igual que él, otros apicultores de la costa de Canelones, de Flores y de San José sufrieron afectación de sus colmenas, lo que retrasa un año la producción de miel.

"Aparte, la abeja no abandona su casa. Muere. La nodriza cuida su casa hasta último momento, y a último momento de humo y calor, la gran mayoría muere carbonizada", explicó Rodríguez.

A esta dificultad que enfrentan los apicultores uruguayos se le suma la muerte de abejas por incidencia de agro tóxicos, los elevados costos de producción y las exportaciones de miel trancadas por precios bajos producto de la guerra en Ucrania.

El año pasado en Algorta también se perdieron cientos de colmenas en un incendio forestal y a partir de ahí se implementó un seguro contra incendios; pero armar de cero las colmenas retrasa un año la producción de miel, por eso los apicultores recurren a la colaboración entre ellos para instalar colmenas ya avanzadas.

Los apicultores también esperan lluvia para activar las floraciones, ya que algunas zonas atravesaron hasta 40 días de seca.

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