Nacional

Aborto: líderes a contrapelo de la decisión de los ciudadanos

Bordaberry y el "arquero de Tahití". El bajo perfil de Larrañaga. Vázquez y "cuando digo una cosa, digo una cosa", la contracara del mujiquismo en el poder

Como se suele decir, nadie quiere ser el padre del fracaso. Fueron pocos los dirigentes que asumieron en público el abrumador resultado de la consulta de adhesión del domingo último referida a la Ley de Aborto.

La cifra del 9% sorprendió a todos, aún a los promotores de la no concurrencia. La tradición uruguaya en materia de consultas públicas rara vez baja del 70%.

Algunos analistas sostienen que hubo bajo compromiso de los promotores del referéndum. “Dejaron que el peso en los hombros lo llevara la comisión”, dijo el politólogo Adolfo Garcé a El Observador. Según él, tal vez hubo exceso de confianza o cálculo político, debido a la alta posibilidad de que la convocatoria fracasara. “Todos los dirigentes de la oposición no quieren verse como conservadores”.

En la misma línea se expresó el politólogo anoche en Subrayado, durante su columna semanal.

Después de decir que “uno se siente como el arquero de Tahití” después del 8 a 0, Pedro Bordaberry señaló algo relevante: para adherir a la consulta votaron todos los candidatos a la presidencia que estarán en la grilla de 2014.

Bordaberry lo dijo a propósito de que en esa nónima estaba nada menos que Tabaré Vázquez, el casi seguro candidato del Frente Amplio, cuya posición iba a contrapelo de las mayorías de su sector político.

De paso, el dirigente de Vamos Uruguay dejó en claro el divorcio entre las cúpulas y la opiniòn pública.

Allí cada líder tendrá sus propios problemas para ajustar. Vázquez, que es un político que jamás deja nada al azar, sabía que su decisión de ir a votar iba a generar polémica.

“Hay cosas en las que no hay que medir el costo político y esta es una de ellas”, dijo el médico oncólogo de 75 años, presidente entre 2005 y 2010.

La senadora Constanza Moreira, politóloga, atraída por Mujica al ámbito parlamentario, fungió como vocera de los sectores que le quieren pasar factura a Vázquez por sus posiciones “poco progresistas” sobre el aborto. Dijo que el líder actuó “por fuera de la orgánica del partido” y que tal vez sería necesario contar en la interna con alguna candidatura alternativa para “canalizar el malestar que existe con “algunas actitudes” de Vázquez.

Otros dirigentes del Movimiento de Participación Popular como Raúl Speroni escribió en su cuenta de Twitter: “Tiene razón Tabaré: hay cosas en las que no hay medir el costo político. En junio de 2014 creo que tampoco iré a votar”.

El encargado de comunicación del MPP aludía así a las internas frenteamplistas en las que Vázquez hoy es la única presencia excluyente.

Pero también hay muchos frenteamplistas que tienen claro que el Frente Amplio no tiene a nadie como él que una a sector están dispares entre sí, especialmente después de 10 años de desgaste del poder.

Tabaré se animó a más todavía: con los ojos bien abiertos hizo un comentario a la prensa que llamó la atención: “cuando digo una cosa, digo una cosa”.

La tautología no fue casual. Parecía el comentario de un dirigente opositor al gobierno y a los defensores del aborto. Pero sobre todo pareció ser un ajuste de cuenta con la imagen del presidente José Mujica, a quien todos identifican con una frase que ilustra sobre su pensamiento, muchas veces ambiguo o bilateral: “así como te digo una cosa, te digo la otra”.

No obstante, después del recuento de adhesiones y la evidencia de los números, algunos dirigentes de izquierda salieron a cuestionar al líder y otros salieron a “blindarlo”, como señala hoy una crónica de El Observador.

Ante todo, Vázquez quitó trascendencia a su presencia pública en la votación por el referéndum. “Todos conocen mi posición”, dijo. De hecho, todos recuerdan que en noviembre de 2008 vetó -en un hecho político insólito- un proyecto de ley muy similar al que se aprobó a fines de 2012. Arguyó motivos científicos y de conciencia para tomar tal decisión.

Este episodio no es olvidable para muchos. Lucía Topolansky reconoció al diario El Observador que cuando dijo que Vázquez era “su pollo” para las presidenciales de 2014 recibió “un rezongo” de sus compañeros del MPP. Otro crítico del expresidente es el comunista Eduardo Lorier, quien dijo que la concurrencia de Vázquez el domingo fue “la crónica de una votación anunciada”.

“No me banco que a partir de una actitud coherente y de conciencia de Tabaré Vázquez, se intenten ventajillas política de baja estofa para pelear la candidatura presidencial del Frente Amplio en 2014”, dijo Carlos Gamou, diputado de la Corriente de Acción y Pensamiento, liderada por Eleuterio Fernández Huidobro, una entidad política que mantiene buenas relaciones con Mujica pero se separó del MPP.

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