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Un millar de soldados de Afganistán huyen de los talibanes hacia Tayikistán

Un millar de soldados afganos huyeron el domingo por la noche hacia Tayikistán tras los combates en el noreste de Afganistán con los talibanes, que siguen ganando terreno.

Un millar de soldados afganos huyeron el domingo por la noche hacia Tayikistán tras los combates en el noreste de Afganistán con los talibanes, que siguen ganando terreno.

El éxodo masivo de soldados afganos se produce tras un nuevo fin de semana de combates, principalmente en el norte de Afganistán, donde los talibanes se apoderaron de decenas de distritos en un poco de tiempo, lo que hace temer un colapso del ejército.

"No querían rendirse. Habían pedido refuerzos, pero su petición fue ignorada", dijo a la AFP Abdul Basir, un soldado de un batallón con base en la provincia afgana de Badakhshan, fronteriza con Tayikistán, algunos de cuyos miembros cruzaron la frontera.

"Lucharemos hasta la muerte si el gobierno nos apoya", continuó, explicando que su batallón había sufrido grandes pérdidas anteriormente porque aún no había recibido el apoyo aéreo que había pedido.

El viernes, las tropas estadounidenses y de la OTAN, que llevan 20 años combatiendo a los talibanes en Afganistán, anunciaron que habían abandonado su principal instalación en el país, la base aérea de Bagram, centro de las operaciones de la coalición internacional, como preludio a su retirada definitiva prevista para finales de agosto.

El lunes, el Comité Estatal de Seguridad Nacional --los servicios de seguridad tayikos-- afirmó en un comunicado citado por la agencia oficial de noticias Khovar que "1.037 soldados de tropas gubernamentales afganas se batieron en retirada a territorio de Tayikistán para salvar su vida tras enfrentamientos armados con los talibanes".

Además "los combatientes talibanes tomaron el control total" de seis distritos de la provincia de Badakhshan, que limita con Tayikistán a lo largo de 910 km, añadió.

En las últimas semanas varios cientos de soldados afganos ya habían cruzado la frontera con Tayikistán para huir de la ofensiva talibán.

Tayikistán siempre los ha dejado pasar, alegando "el principio de buena vecindad y el respeto a la posición de no injerencia en los asuntos internos de Afganistán".

Desde finales de junio, los talibanes controlan el principal puesto fronterizo con Tayikistán y las demás rutas hacia ese país, así como los distritos que conducen a la gran ciudad afgana de Kunduz, capital de la provincia del mismo nombre, situada a unos 50 kilómetros de la frontera tayika.

Los talibanes han intensificado su ofensiva contra el ejército afgano desde que comenzó en mayo la retirada definitiva de los soldados estadounidenses de Afganistán.

Ante las sucesivas debacles del ejército afgano, especialmente en las provincias del norte, el jefe de las fuerzas estadounidenses en Afganistán, el general Scott Miller, no descartó a finales de junio ataques aéreos contra los talibanes.

Pero Estados Unidos no ha disminuido el ritmo de su retirada.

Por su parte, Hamdullah Mohib, asesor de seguridad nacional de Afganistán, aseguró a la agencia de noticias rusa RIA Novosti que se estaba preparando una contraofensiva.

- "Situación urgente" -

"Ahora es una urgencia para el gobierno afgano. Deben intensificar su contraofensiva lo antes posible", dijo el analista afgano Atta Noori. Según él, "las fuerzas afganas han perdido la moral".

Las tropas "están perdidas. En casi todos los distritos que toman, los talibanes envían delegaciones de notables para convencer a los soldados de que se rindan", añade.

Enfrentados a soldados que ya no tienen el crucial apoyo aéreo estadounidense, los talibanes intensificaron sus ofensivas en el norte en los últimos días, tomando la mayor parte de las provincias de Badakhshan y Takhar, donde las tropas gubernamentales controlan ahora poco más que las capitales provinciales.

Estas dos provincias fueron bastiones de las fuerzas de la Alianza del Norte, que se opusieron al régimen talibán en la década de 1990, pero nunca pudieron ampararse de ellas.

La rapidez y facilidad con la que los insurgentes se han apoderado esta vez de estas provincias es un golpe psicológico para las autoridades afganas.

Al mismo tiempo, los talibanes también se han acercado en los últimos días a las capitales de las provincias sureñas de Kandahar y Helmand, dos de sus bastiones tradicionales, apoderándose de los distritos circundantes.

"Estamos muy cansados de esta guerra. Al menos hoy se ha hecho una cosa buena, uno de los dos bandos debería tomar el control", dijo a la AFP Shir Mohammad Barekzai, residente del distrito de Nawa, cerca de Lashkar Gah, capital de Helmand.

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FUENTE: AFP

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