Cultura

Un Hong Kong en miniatura para no olvidar el pasado

Con el paso de los años, en Hong Kong los edificios antiguos dejaron paso a los rascacielos y para que la historia no se olvide dos maquetistas han reproducido en miniatura, y con un detalle admirable, una ciudad que solo existe en el recuerdo.

Con el paso de los años, en Hong Kong los edificios antiguos dejaron paso a los rascacielos y para que la historia no se olvide dos maquetistas han reproducido en miniatura, y con un detalle admirable, una ciudad que solo existe en el recuerdo.

Una vez en el taller de Tony Lai y Maggie Chann, el visitante entra dentro de una "máquina para remontar el tiempo".

En una esquina, descubre una feria, con sus tiovivos y su noria. En otra, asiste a la danza del dragón de fuego a través de la ciudad.

Los dos diseñadores también replicaron con lujo de detalles un edificio de apartamentos, con ropa de cama en las ventanas y los legendarias luces de neón, que una vez iluminaron las calles de la antigua colonia británica.

Los dos artistas anhelan reproducir el Hong Kong de su infancia y permitir que resurjan recuerdos enterrados a las memorias de los nostálgicos.

Aquí, la lucha por preservar el patrimonio arquitectónico no es poca cosa frente a la codicia de los magnates inmobiliarios, deseosos de construir cada vez más torres. El territorio de casi 7,5 millones de habitantes, donde el metro cuadrado es uno de los más caros del planeta, sufre de una escasez de viviendas.

Muchos edificios, algunos de ellos heredados del pasado colonial de la ciudad, fueron demolidos para dar paso a las nuevas construcciones.

Nacido en Hong Kong, Lai recuerda con emoción las excursiones con su padre a la isla de Lamma, donde los pescadores vivían a lo largo de la orilla, en simples casas de madera.

En su taller, TOMA Miniaturas, los dos artistas representaron una escena de la vida cotidiana en uno de estos pueblos. "Este recuerdo ha quedado grabado en mi memoria hasta hoy", confiesa Lai.

- Edificios reemplazados por nuevas construcciones -

En su taller, los dos diseñadores tienen cada uno su especialidad, Lai se centra en las grandes estructuras y Chan, inspirada en el recuerdo de su padre trayendo comida a casa, comenzó a reproducir platos de Hong Kong en miniatura.

El año pasado, un cine que había abierto sus puertas en 1952 en el barrio de North Point, cerró después de ser adquirido por promotores inmobiliarios. Con su singular techo de arcos de hormigón, la construcción aparece en la película "El juego de la muerte" (1978) con el famoso actor Bruce Lee.

Rescatado de la demolición en mayo, finalmente será renovado por promotores inmobiliarios por un monto de varios millones de dólares.

Pero otros edificios no han tenido tanta suerte. Las autoridades autorizaron recientemente la demolición de un edificio de cuatro pisos en el barrio de Jordan, una decisión criticada por las asociaciones de defensa del patrimonio.

El correo central, una construcción modernista de la posguerra, situada en el popular paseo marítimo, debe dar paso a un lujoso centro comercial.

Lai y Chan, además de permitir que los habitantes se sumerjan con nostalgia en su pasado, esperan poder reconquistar a los turistas extranjeros, una vez que haya terminado la pandemia.

zha-jta/gle/ssy/juf/nzg/mab/mw

FUENTE: AFP

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