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¿Terrorismo? Los kazajos dudan de la versión oficial de los disturbios

El gobierno de Kazajistán acusó a "terroristas" extranjeros de estar detrás de los recientes disturbios en el país, aunque esta versión oficial oculta el enfado de una población empobrecida y de las luchas en el seno del poder.

16 de enero de 2022, 06:18hs

El gobierno de Kazajistán acusó a "terroristas" extranjeros de estar detrás de los recientes disturbios en el país, aunque esta versión oficial oculta el enfado de una población empobrecida y de las luchas en el seno del poder.

Los padres de Dauren Bitkembayev, un treintañero que trabaja en una casa de empeños, murieron durante esas protestas.

En un video publicado en redes sociales, se ven los cuerpos de los dos jubilados en su coche incendiado junto a un cordón militar.

"Está claro que los militares dispararon" contra el vehículo, declara el testigo que filmó la escena.

"Todo el mundo dice que es el ejército que disparó. No lo entiendo, ¿eran ciegos o qué?", se indigna su hijo a la AFP.

"Podían ver que eran un abuelo y una abuela. ¿Qué tipo de saqueadores o terroristas podían ser?", añade.

Este país de 19 millones de habitantes, el más grande de Asia Central y rico en hidrocarburos, se vio sacudido a comienzos de enero por unos disturbios sin precedentes desde su independencia en 1991, tras la caída de la Unión Soviética.

La violencia, que alcanzó su pico el 5 y 6 de enero, transformó a Almaty, la capital económica del país, en un campo de batalla, con edificios públicos quemados y comercios saqueados.

Inicialmente ambiguos sobre el balance de las protestas, las autoridades afirmaron el sábado que hubo 225 muertos, entre ellos 19 policías y un número impreciso de "bandidos" y "civiles".

La calma volvió, pero numerosas preguntas siguen sin respuesta, como el desarrollo exacto de los enfrentamientos y los civiles fallecidos.

La desconexión de internet y de las líneas telefónicas por parte de las autoridades durante las protestas y el miedo de los habitantes de posibles represalias dificultan la obtención de informaciones independientes.

- "Propaganda" -

El presidente Kasym Jomart Tokayev se apresuró a culpar de los disturbios a "terroristas" formados en el extranjero, aunque no aportó pruebas.

Para Galim Ageleuov, un militante de derechos humanos, estas "declaraciones estrepitosas" sobre la presunta presencia de combatientes extranjeros sirvieron para justificar la intervención de una alianza militar dirigida por Moscú.

El comentarista política kazajo Daniyar Moldabekov estima que una parte de la población "es receptiva a la propaganda" gubernamental y piensa que "todos esos que estaban en la calle eran terroristas y malhechores".

Pero "otros se dan cuenta que muchos civiles murieron y que muchos inocentes están en prisión".

La protesta comenzó el 2 de enero en el oeste del país en reacción al fuerte aumento de los precios del gas licuado del petróleo (GPL), un carburante muy usado, y se expandió a grandes ciudades como Almaty.

Varios manifestantes con los que se entrevistó la AFP durante los disturbios explicaron su enfado por la corrupción y su dificultad para llegar a fin de mes, en un contexto de economía en declive.

- Pianista golpeado -

Otro elemento que parece haber estado en el centro de la violencia es la lucha de poder entre Tokayev y su predecesor, Nursultán Nazarbáyev, que gobernó Kazajistán desde 1989 hasta 2019.

El martes, Tokayev acusó a Nazarbáyev de fomentar la aparición de una "casta de ricos", una crítica sin precedentes al hombre que ostenta el título honorífico de "Padre de la Nación".

Como muestra de las luchas internas, dos de los yernos de Nazarbáyev fueron destituidos de la dirección de sendos grupos energéticos, según anunciaron las autoridades el sábado.

El afán de las autoridades por presentar a los manifestantes como "terroristas" extranjeros dio lugar a un episodio embarazoso.

Los canales de televisión progubernamentales difundieron la "confesión" de un ciudadano de Kirguistán con la cara hinchada que dijo haber aceptado dinero para manifestarse.

Se trataba en realidad de Vikram Ruzakhunov, un famoso pianista de jazz, al que finalmente se le permitió regresar a su país.

Para los observadores, estas confesiones forzadas ilustran los excesos del aparato de seguridad, que probablemente se multiplicarán.

"Estamos volviendo a un pasado del que intentamos escapar", se lamenta Alisher Yelikbaev, empresario e influyente bloguero.

cr/gkg/dbh-zm/pc

FUENTE: AFP

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