Secuestradores de Milvana iban tras un dentista poseedor de lingotes de oro

El cabecilla Pedro Leone tenía un conocido en común con quien iba a ser la víctima de la extorsión. La increíble historia.

19 de septiembre de 2015, 12:45hs

Pedro Leone, secuestrador de Milvana Salomone, tenía como primer objetivo a un dentista del mismo barrio, parque Batlle, porque se enteró por allegados a esa familia de una herencia recibida recientemente, informa El Observador.

La madre del profesional era quien había recibido la supuesta herencia, y que la mujer decidió de inmediato repartir entre sus hijos.

La parte hegemónica de la herencia eran lingotes de oro, que son faciles de comercializar para eventuales secuestradores.
La información tenía incluso más vuelo imaginativo: el dentista tendría el oro enterrado en una residencia de Punta del Este.
Así fue que empezaron a hacer inteligencia sobre la vida del dentista de Parque Batlle. El día del secuestro iba a ser el 17 de mayo, pero la víctima no fue ubicada en el lugar, y además encontraron un patrullero sospechosamente apostado en los alrededores.

Por esa razón, según dijeron a la Policía, fue que buscaron la alternativa de Milvana Salomone, que casualmente llegaba a su casa, a muy pocos metros del lugar donde estaban.

Leone trasmitió la información información a Gustavo Lepere, el otro cabecilla de la banda.

Ambos habían sido liberados y estaban en la búsqueda de nuevos "ingresos". Se habían conocido en Cárcel Central hace más de una década.

Lepere estaba allí -en las mejores condiciones del sistema carcelario- por el homicidio de una prostituta en el que había policías involucrados. Había sido integrante de las superbandas de los años 90.

Por su parte, Leone esperaba su extradición a Europa, en donde lo buscaban por crímenes vinculados a la mafia italiana.

Ambos habían sido sicarios, pero decidieron cambiar el modus operandi hacia el secuestro extorsivo.

La justicia logró encontrar a la persona nombrada por Leone como supuesto informante.

El hombre negó cualquier vinculación con el delito, pero admitió que conoce tanto a Leone como al dentista. No hay pruebas para implicarlo, por lo que fue liberado.

 

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