Policialesabuso sexual | Suprema Corte de Justicia

SCJ valida relato de un niño y revoca absolución del padre por abuso

En 2017 Humberto Cabrera había sido liberado por falta de pruebas por un Tribunal de Apelaciones.

La Suprema Corte de Justicia validó el testimonio de un niño que acusó a su padre de abuso sexual, y de ese modo revocó la absolución de Humberto Cabrera, quien había sido liberado en 2017 presuntamente por falta de pruebas.

Un recurso de casación presentado por el fiscal Rodrigo Morosoli en su momento permitió que la causa llegara al máximo organismo judicial y que el expediente diera un drástico vuelco.

Finalmente 17 de diciembre la Suprema Corte se expidió -en votación dividida- decidiendo cambiar el destino del caso.

Cabrera estuvo preso 14 meses hasta que en noviembre de 2017 fue liberado.

El 29 de julio del 2016 había sido procesado con prisión por "atentado violento al pudor". La víctima era su hijo de 6 años de edad.

La denuncia partió de un llamado anónimo a una línea 0800.

Después se supo que la niñera había filmado al menor testimoniando el abuso. El material fue utilizado luego como prueba en el juicio.

La sentencia de segunda instancia -Tribunal de Apelaciones de 3° Turno- fue votada por unanimidad.

Los tres ministros exigieron la inmediata libertad de Cabrera tras considerar que el niño no mostraba rastros de violencia física y que el testimonio grabado por la niñera condicionaba e inducía la confesión del niño.

El recurso presentado por el fiscal Morosoli -que ya no está en el caso- cuestionaba que no se tuviera en cuenta el relato sostenido por el niño en más de una instancia. Las pericias concluyeron que no era fantasioso y que su relato era consistente, utilizando palabras propias de su edad.

En declaraciones a Búsqueda, Morosoli destacó que la sentencia de la Suprema Corte es "muy valiente" y sienta una "jurisprudencia clara y firme" sobre cómo se debe valorar el testimonio de las víctimas de abuso sexual y, en particular, a los niños.

LOS ARGUMENTOS DE LA SUPREMA CORTE

Los ministros Eduardo Turielle y Elena Martínez votaron en contra del recurso por razones formales, ya que entiende que no es posible discutir los hechos tenidos por probados en segunda instancia.

Pero la mayoría (Bernardette Minvielle, Jorge Chediak y Graciela Gatti) votó por dar por bueno otros testimonios del niño más allá del grabado por la niñera.

En el fallo se pregunta por qué no se tuvo en cuenta la declaración del menor ante el juez, ante la psicóloga del centro educativo y ante el psicólogo del instituto Técnico Forense.

Para los psicólogos el relato resultó creíble. Incluso destacan que no estaba allí la cuidadora. El menor persistió en su declaración sin presentar fisuras en su relato.

El otro argumento desestimado es el de los daños físicos. "No puede en absoluto compartirse", dice el fallo, la ausencia de "signos físicos de violencia genital o anal".

La Suprema Corte de Justicia explicó allí que el delito por el que se proceso a cabrera -"Violento atentado al pudor"- no requiere de violencia corporal para su tipificación.

Por el contrario -se señala- es un delito que "se erige en la más absoluta intimidad y no dejan rastros o huellas corporales".

Luego de su liberación, Humberto Cabrera salió a los medios de comunicación a "limpiar su nombre" como ciudadano y padre.

Publicó una carta abierta en el diario La Prensa en la que reivindicó su inocencia.

HABLÓ LA JUSTICIA: INOCENTE

El 29 de julio del 2016 fui procesado con prisión por Atentado Violento al Pudor hacia mi hijo de 6 años de edad, por una denuncia anónima al 0800.

El 4 de octubre pasado el Tribunal de Apelaciones en lo Penal de 3er. Turno revocó el auto de procesamiento, absolviéndome por unanimidad de sus integrantes y ordenando mi inmediata liberación.

La Justicia tarda, pero llega.

En resumidas palabras, SOY INOCENTE, fui a la cárcel por un delito que no cometí y la Justicia se expidió.

Estuve 14 meses y 6 días preso en la cárcel siendo inocente; fui acusado injustamente de un delito que JAMAS ocurrió, NINGÚN tipo de violencia, ni ninguna de las disparatadas INFAMIAS que se dijeron y publicaron en varios medios de comunicación hasta el hartazgo, NADA ES CIERTO, como quedó demostrado no por mí sino por la Justicia.

Mi esposa –también acusada y privada de la tenencia de nuestros hijos- sufrió también las infamias y calumnias generadas, quedando toda mi familia expuesta al desprecio público.

Quiero decir públicamente que mi esposa y yo somos padres responsables, atentos y ocupados siempre en la crianza de nuestros hijos; en nuestro hogar reina el amor y el respeto; las buenas costumbres y la educación prevaleció en los valores transmitidos por nuestros respectivos padres.

Lo sucedido fue una verdadera tragedia para nuestra familia y amigos, con consecuencias nefastas para todos, algo impensable e inimaginable que dejó una herida; pero a pesar de todo, SIEMPRE nos mantuvimos unidos y confiando en que todo se aclararía y se haría justicia.

Agradezco a todas las personas que se preocuparon y confiaron en mi inocencia, dándome su apoyo incondicional; y agradezco especialmente a mis hermanos, a mis suegros y al enorme y maravilloso grupo de amigos que no permitieron que decayera en esos momentos difíciles.

Por ello reitero, habló la justicia: SOY INOCENTE.

Atte.

César Humberto Cabrera Pérez

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