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Procesan a dueño de bar por discriminación sexual

La víctima fue el activista gay Fernando Frontán. El propietario de "Tres Perros" no fue a prisión. Está obligado a ir a la comisaría 30 días.

 

El activista de los derechos de las minorías sexuales fue echado del bar "Tres Perros" por tener una caravana en la oreja izquierda, lo que provocó un juicio que determinó el procesamiento del empresario por discriminación. No es la primera vez que este bar es denunciado por este tipo de situaciones.

En diciembre de 2011, Marcel Puyol -quien se presentó como un afrodescendiente- fue echado de "Tres Perros" porque "la casa se reservó el derecho de admisión". El caso fue analizado por la Comisión de Derechos Humados del Parlamento.

Tres Perros es un bar muy popular entre los jóvenes. Tiene una sucursal en el Buceo, en la calle Francisco Bauzá, y otra en Pocitos, en Brito del Pino, a 100 metros de avenida Brasil.

El hecho cobró notoriedad porque la víctima es Fernando Frontán, un activista de alto perfil por la causa de las minorías sexuales. Frontán se hizo muy conocido al participar como polemista en programas de televisión (Debate Abierto en Canal 10, Esta boca es mía en Canal 12). Además es escritor y pastor de una comunidad de iglesias cristianas.

El fallo de la jueza Gabriela Merialdo es el primero que se produce en Uruguay por esta causa, declaró hoy a Búsqueda Michelle Suárez, abogada de Frontán.

El hecho se produjo el 21 de mayo de 2011, cuando Fernando Frontán participaba del cumpleaños de una amiga junto a una veintena de personas.

Aduciendo "políticas de la casa", un guardia de seguridad se acercó al denunciante y le exigió que se sacara la caravana. Cuando Frontán intentó hablar con el encargado del lugar le negaron esa posibilidad y lo invitaron a retirarse del lugar tras una discusión subida de tono.

Indagado por la justicia, el propietario del bar argumentó que le pidió a Frontán que se sacara la caravana "por una política de seguridad" a efectos de "evitar problemas dentro del local" y para que "no se produjeran lesiones a los clientes".

En su fallo la jueza Merialdo observa que en el local había otros hombres y mujeres con caravanas, y que el único observado fue Frontán.

El fiscal pidió procesamiento por el delito de violencia privada dispuesto por el Código Penal, una figura lindante con el delito de discriminación.

La Ley 16.677 de agosto de 2003 -destaca Búsqueda- incorporó un nuevo inciso al artículo 149 del Código Penal estableciendo penas de 6 a 24 meses de prisión para quien cometa actos de "violencia física o moral", de "odio o de desprecio contra una o más personas en razón del color de su piel, orientación nacional o étnica, orientación o identidad sexual".

No obstante, el imputado fue procesado sin prisión por "violencia privada" y dispuso medidas sustitutivas: la obligación de presentarse en la comisaría correspondiente a su domicilio durante 30 días.

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