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Procesada con prisión la joven que mató a su hijo en Algorta

El padre de la chica también fue enviado a prisión por atentado violento al pudor y violación. La madre de la joven quedó emplazada y volverá a declarar.

 

El caso conmocionó a la pequeña localidad de Algorta, en el departamento de Río Negro. La joven, de 21 años, asfixió a su hijo de tres años este jueves. Estaba en su casa junto al pequeño y sus otras dos hijas, gemelas de 7 años. Una de las dos niñas fue la encargada de avisar a los vecinos y ellos a la Policía.

La mujer era víctima de violencia intrafamiliar y de abusos sexuales por parte de su padre desde su infancia. De hecho, las dos niñas de 7 años son hijas del hombre. Hace pocos días la joven presentó la denuncia ante la Policía por esa situación y por el abuso al que su padre estaba sometiendo ahora a las gemelas.

Los dos estaban citados para declarar ante el juzgado este jueves, pero no llegaron a ir a causa del homicidio del niño.

Tras el aviso policial, el juez de la causa se hizo presente este jueves en la precaria vivienda en la que vivía la joven junto a sus hijos y tomó declaración allí. Luego la chica fue trasladada, en estado de shock, y quedó detenida. También su padre fue detenido y este viernes se sumó la madre.

Ya en la tarde del jueves, el juez del caso dispuso el procesamiento con prisión de la joven por un delito de homicidio y de su padre por un delito continuado de atentado violento al pudor y un delito continuado de violación. La madre de la chica quedó libre pero emplazada y volverá a declarar ante el juez.

Las gemelas fueron derivadas a un hogar sustituto de INAU en Young, por orden de la Justicia.

ESPECIALISTA EN ABUSO EXPLICÓ POR QUÉ SUCEDEN CASOS COMO ESTE. Andrea Tuana, especialista en abuso, explicó que el nivel de daño sufrido por la madre que mató a su hijo en Algorta sobrepasó su resistencia y la llevó a reaccionar con la misma violencia de la que era víctima.

“Muchas veces los gurises que sufren abusos sexuales sienten vergüenza, sienten que ellos no pudieron frenar la situación, temor a que si cuentan nadie les crea o los alejen de la familia. Además de las amenazas y el chantaje emocional”, señaló Tuana.

A las víctimas se les hace muy difícil contar lo que les sucede, eso aumenta el daño y lleva a que se puedan suceder estos desenlaces trágicos.

Tuana apuntó a que hay que ver cómo va a actuar la sociedad ante un caso en que la persona mata al agresor o a un niño que es víctima de la violación: “las vamos a enjuiciar como homicidas o a tener una visión más compleja y hacernos cargo como sociedad de que somos todos los productores de esos niveles de violencia”.

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