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Por qué ganó el NO en Colombia: la "letra chica" del acuerdo de paz

Impunidad y escaños parlamentarios para la guerrilla, no declaración patrimonial y la sombra del narcotráfico. Una inesperada victoria de Uribe.

 

En su peor momento de popularidad, el expresidente colombiano Álvaro Uribe consigue una victoria política impactante tras conocerse el resultado del plebiscito por el acuerdo de paz suscrito entre el gobierno y la guerrilla FARC.

Uribe llegaba de dos derrotas electorales, ninguneado por los medios, vapuleado por las encuestas. Sin embargo, en silencio se puso a la espalda la campaña por el NO.

Logró casi seis millones y medio de votos, lo que le permitió ganar por escasísimo margen una convocatoria popular que hasta hace pocos meses estaba dada por perdida.

Decirle No al acuerdo era difícil. Colombia viene de 52 años de enfrentamientos con miles de muerto, desaparecidos y desplazados.

Tal vez nadie como Uribe quiere el fin de las FARC, pero por la vía de los hechos. Su padre fue asesinado por la guerrilla y durante su presidencia le plantó frente como nunca antes, al punto de dejar su staff en menos de 6.000 integrantes.

Con el resultado a la vista, Uribe salió a explicar lo que parece contradictorio: "Colombianos, corrijamos el rumbo. Todos queremos la paz", destacó en un corto mensaje de 5 minutos, en tono pausado.

Allí dijo aceptar el diálogo nacional abierto por Santos tras la victoria del no, aunque no dio un visto bueno claro.

El expresidente hizo especial énfasis en su negativa a la reforma tributaria esbozada por Santos. Pidió reflexión a la comunidad internacional, "que nos escuchen las razones" y reclamó un "alivio judicial sin impunidad" para soldados y policías.

Desde hace cuatro años el presidente Juan Manuel Santos se embarcó en la aventura de la paz.

Uribe y Santos estan ahora enfrentados, pero durante años fueron socios políticos. Uribe era presidente y Santos ministro de Defensa cuando toda esta historia de idas y venidas empezó y marcó un "río aqueronte" en Colombia.

Cuando Santos dio los primeros pasos hacia la firma de este acuerdo, Uribe cambió su discurso. Pasó del desconcierto y el rechazo, a marcar las zonas de gris que los votantes deberían tener en cuenta, la letra chica de una paz condicionada.

"Queremos la paz, pero no esta paz” de este domingo, como señaló su mano derecha Francisco ‘Pacho’ Santos, nada más conocer los resultados.

“Nosotros también queremos la paz pero con un mayor estándar de justicia y verdad”, defendió ante los suyos. “La victoria del no es un mensaje de amor a Colombia y recibimos los resultados con alegría pero sin soberbia”, añadió.

También a las FARC y a su secretario general Timoleón Jiménez, alias Timochenko, trasmitió un mensaje de tranquilidad. Nadie volverá a los montes, al menos por el momento.

El acuerdo firmado plantea algunos asuntos polémicos. Por un lado, los guerrilleros obtendrán cinco escaños parlamentarios sin que pasen por elección alguna.

Además, nadie pagará un solo día de cárcel.

Las FARC -gracias al acuerdo- tampoco deberán dar cuenta de su patrimonio, ni el monetario, ni bienes, perotampoco sobre sus actividades vinculadas al narcotráfico.

Además, el narcotráfico será considerado un delito político lo que prolongaría durante décadas los cultivos.

A cambio, los guerrilleros bajan las armas y se comprometen a indemnizar a las víctimas en forma económica.

Los críticos del acuerdo señalan que esta paz, pese a todo, violaba todos los estándares de institucionalidad en un país que, como Colombia, mantuvo tozudamente el sistema a pesar de narcotráfico, la corrupción, los grupos paramilitares y tantos otros factores.

Para Uribe, esta victoria -por apenas 40.000 votos- le abre una nueva vida política con la que pocos contaban.

 

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