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Orgullo o indiferencia: los aspirantes a la presidencia de Chile ante una nueva Constitución

La nueva Constitución de Chile, en proceso de redacción y que reemplazará la heredada de la dictadura de Augusto Pinochet, deberá votarse y eventualmente promulgarse en el próximo gobierno, un hito que genera desde "orgullo" hasta "indiferencia" entre los candidatos a la Presidencia que se miden el domingo.

La nueva Constitución de Chile, en proceso de redacción y que reemplazará la heredada de la dictadura de Augusto Pinochet, deberá votarse y eventualmente promulgarse en el próximo gobierno, un hito que genera desde "orgullo" hasta "indiferencia" entre los candidatos a la Presidencia que se miden el domingo.

La Convención Constitucional, la primera paritaria en el mundo y con 17 de sus 155 escaños reservados para pueblos indígenas, comenzó su tarea el 4 de julio pasado y tiene hasta un año para finalizar de redactar una nueva Carta Magna que recoja las demandas expresadas en la calle tras la revuelta social de octubre de 2019.

En cuatro meses, la Convención logró redactar el reglamento y su trabajo avanza en medio de la campaña electoral para los comicios generales, en los que siete candidatos pugnan por ser el nuevo mandatario de Chile y se renovará parcialmente el Congreso.

Las encuestas, cuestionadas por su metodología, situaron como favoritos al candidato de extrema derecha José Antonio Kast y su rival de izquierda Gabriel Boric, seguidos por Sebastián Sichel de derecha y Yasna Provoste demócrata cristiana. Cualquiera que gane entre los siete aspirantes será el encargado de convocar a un plebiscito con voto obligatorio para rechazar o aprobar el nuevo texto.

El nuevo presidente "va a tener como principal función instalar la futura institucionalidad que nazca de la nueva Constitución, si es que se aprueba" en el plebiscito de salida, dijo a la AFP Axel Callis, analista y director de TuInfluyes.com.

La redacción de una nueva Carta Magna fue la salida política que se encontró para hacer frente a las violentas protestas en busca de mayor igualdad social que estallaron a partir del 19 de octubre de 2019. Salvo el Partido Comunista, en noviembre de ese año los partidos políticos firmaron un acuerdo para que se decidiera en un plebiscito un cambio de Constitución.

Redactada en plena dictadura (1973-1990), la Constitución de Pinochet es señalada como el origen de las desigualdades en contra de las que se rebeló gran parte de la sociedad chilena.

- Fin al presidencialismo -

"Profundamente orgulloso del proceso constituyente", reconoció sentirse en una entrevista con la AFP Gabriel Boric, el diputado y candidato presidencial de izquierda, que con 35 años es el más joven de la historia de Chile.

Boric, quien firmó el histórico acuerdo del 15 de noviembre de 2019 para llamar a reformar la Constitución, espera que la nueva Carta Magna acabe con la concentración del poder que ha generado el sistema presidencialista que impera en Chile.

De ser el próximo presidente, dijo, espera acabar su gestión "con menos poder que cuando empezó".

"Es una discusión que deben tener los constituyentes, pero en el periodo de transición no debiera la persona que esté en el cargo beneficiarse de decisiones que sean de largo (plazo)", afirmó.

En la misma línea, la senadora y candidata democratacristiana (centro) Yasna Provoste apoya "con mucho entusiasmo" la Convención y respalda la idea de un régimen semipresidencial.

"Lo que más me gustaría ver en esta nueva Constitución es que demos paso a un conjunto de derechos que estén garantizados, el derecho a la salud, a la educación, a la vivienda, a un medioambiente limpio", declaró a la AFP.

- Rechazo e indiferencia -

José Antonio Kast, que hizo campaña por el "rechazo" a la redacción de una nueva Constitución, se ha mostrado partidario de mantener de Carta Magna vigente desde la dictadura.

"Kast está en el otro extremo. Es alguien que votó 'rechazo', que no cree en este proceso y que va a poner todos los obstáculos posibles a este proceso constituyente", dijo a la AFP Javier Cousso, abogado constitucionalista y académico de la Universidad Diego Portales.

Sin embargo, Kast suavizó en las últimas semanas su postura y en una conferencia de prensa con corresponsales internacionales aseguró que respetará la voluntad popular.

"La relación con la Convención constituyente tiene que ser democrática y respetando todos los marcos legales que los chilenos dieron, aquí se hizo un plebiscito, se hizo una elección, se eligieron a los constituyentes y ellos merecen todo el respeto para poder ejercer bien sus funciones".

Sebastián Sichel, candidato de la centroderecha oficialista y exministro del actual gobierno de Sebastián Piñera, apoyó el acuerdo para redactar una nueva Constitución aunque este año fue más crítico con algunas decisiones de los constituyentes. Según Cousso, es una postura más "distante y de indiferencia", que compara con la que ha tenido Piñera.

Bajo un clima de expectación, casi 15 millones de chilenos están llamados a votar este domingo, sin un claro favorito y una alta posibilidad de dirimirse en un segunda vuelta.

msa/pa/pb/rsr/lda

FUENTE: AFP

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