ESTE SÁBADO en varias ciudades

Nuevas protestas masivas en Francia dejan unas 1.000 personas detenidas, según las autoridades

Este sábado hubo marchas y manifestaciones masivas en varias ciudades de Francia. El ministro del Interior dijo que en general fueron tranquilas, pero hubo enfrentamientos y unos 1.000 detenidos.

Unas1.000 personas fueron detenidas durante las multitudinarias manifestaciones por el encarecimiento de la vida que recorrieron este sábado Francia, indicó el ministro del Interior Laurent Núñez, que precisó que la cifra podría aumentar.

Núñez destacó, sin embargo, que las manifestaciones "transcurrieron sin problemas", aunque las fuerzas de seguridad se enfrentaron en ocasiones a "grupos de riesgo (...) la mayoría vestidos de negro, militantes de la extrema izquierda radical".

La segunda gran jornada de movilización en una semana para reclamar medidas que compensen la caída del poder adquisitivo y mejores condiciones para los estudiantes, se convirtió en una protesta contra el gobierno de Macron, que dejará el poder en mayo.

Bajo presión para evitar disturbios y saqueos, como los que conmocionaron al país la semana pasada y dieron la vuelta al mundo, Macron prometió que sería "intransigente" este sábado, mientras impuso toques de queda nocturnos en algunos barrios, prohibió algunas manifestaciones y movilizó a 70.000 agentes de seguridad.

La manifestación en París terminó con enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. En medio de la multitud, los manifestantes agitaban una gran bandera de Francia y coreaban "todo el mundo odia a la policía", mientras un helicóptero sobrevolaba la zona, constataban periodistas de la AFP.

En otras ciudades como Lyon, Lille y Nantes, los agentes dispararon gases lacrimógenos contra manifestantes por protestar en zonas no autorizadas. En Toulouse, un manifestante de 20 años resultó herido de gravedad en la mano, según las autoridades.

"Los desfiles transcurrieron sin problemas", aunque policías y gendarmes se enfrentaron en ocasiones a "militantes de la extrema izquierda radical, de la ultrazquierda", aseguró el ministro del Interior, Laurent Núñez, que anunció un primer saldo de casi 1.000 detenidos.

- "Ya no pueden más" -

Alrededor de 500.000 personas -según las estimaciones de las autoridades y los organizadores de las manifestaciones- participaron en las marchas en su mayoría pacíficas.

Entre ellas estaba Léa Berthelot, una actriz de 26 años, que vestida con un gorro rojo y un traje blanco como Marianne -símbolo de la República francesa- entró en la manifestación a hombros, cantando el himno de la Marsellesa y ondeando la bandera tricolor nacional.

"En este momento estamos sufriendo un grave ataque contra nuestra libertad, ya sea nuestra libertad de manifestación. Se hace todo lo posible para disuadirnos de hacerlo, se nos priva de los lugares importantes, simbólicos de París", explicó a AFP.

Fleury Drieu, un profesor jubilado, acudió a manifestar con su hija de 15 años y subrayó el "ejemplo" que dan los jóvenes, mayoritarios en las marchas, aunque se dijo preocupado por el ambiente en el país.

"A un momento dado, hay que escuchar lo que la gente tiene que decir. Ya no pueden más", aseguró.

El aumento del combustible por la guerra en Oriente Medio recrudeció la preocupación por el poder adquisitivo. Los estudiantes, por su parte, denuncian malas condiciones de estudio en los liceos, donde las aulas están deterioradas o los profesores no son reemplazados.

- Macron debe "ceder" -

El líder de izquierda radical Jean-Luc Mélenchon, a quien los sondeos lo ubican en el balotaje de la presidencial de 2027, llamó a Macron a "ceder" ante las reivindicaciones, porque, "después, no le quedará más que la puerta de salida".

Unas 11.000 personas también se manifestaron en Orleans contra el partido ultraderechista Agrupación Nacional (RN) de la gran favorita de la presidencial: Marine Le Pen.

El gobierno debe anunciar medidas para los estudiantes de liceo el lunes, pero su margen de acción es limitado ya que busca a su vez adoptar un fuerte ajuste fiscal en 2027 para sanear las endeudadas arcas públicas y tranquilizar a los mercados.

Después de las protestas de la semana pasada, que sacaron a las calles a entre 550.000 y 800.000 personas, y las de este sábado, los chalecos amarillos, que sacudieron el primer mandato de Macron en 2018 y 2019, anunciaron una nueva movilización dentro de siete días contra una "deriva autoritaria".

Las principales centrales sindicales convocaron también una huelga general el 5 de noviembre.

Muchos de los desórdenes de la semana pasada se producen durante manifestaciones no autorizadas, que intentaron también acercarse a lugares estratégicos. Blindados protegieron este sábado el Palacio del Elíseo, sede de la Presidencia.

En París, los museos más importantes como el Louvre y Orsay cerraron sus puertas, y muchos comercios, incluso en zonas alejadas de las protestas, cerraron o protegieron sus vitrinas con tablones de madera.

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