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Nueva emboscada de taxistas a conductor de Uber convocada por mail

El correo advertía que una mujer había sido agredida por un chofer de Uber. Intervino la Intendencia y le retiraron la chapa. VIDEO de incidentes.

Ocurrió este mediodía en Fernández Crespo y Colonia. Una mail circuló entre taxistas advirtiendo de que una mujer había sido agredida por un conducto de Uber frente al edificio de la DGI.

El mismo mail (proveniente de la casilla “todoenredes2016@gmail.com” llegó a varios medios de comunicación y decía lo siguiente:

“ÚLTIMO MOMENTO

NOS AVISAN DE UNA PASAJERA QUE FUE AGREDIDA POR UN CONDUCTOR DE UBER, PUES LE SOLICITÓ LA FACTURA DE SU VIAJE Y ÉSTE NO SE LA ENTREGÓ.

LA SRA. SE ENCUENTRA EN ESTE MOMENTO, EN FRENTE A LA DGI DE FERNÁNDEZ CRESPO Y COLONIA”.

El lugar se llenó de taxistqas que rodearon el auto del conductor de Uber y no lo dejaron mover. Mientras, la mujer supuestamente agredida llamó a la Intendencia y pidió la presencia de un inspector de tránsito.

El inspector llegó al lugar acompañado por un policía y procedió a multar al conductor de Uber y a retirarle la chapa.

CHOFER. El conductor de Uber habló con Subrayado y negó haber agredido a la mujer. Dijo que ella le tendió “una trampa”.

Finalmente se fue escoltado por los inspectores entre insultos de los taxistas.

El chofer que trabaja para Uber es casado y tenía un pequeño comercio que se fundió. Con los ahorros que tenía compró un auto y comenzó a trabajar para Uber. Tienen cinco hijos, tres de ellos adoptados, según pudo saber Subrayado.

El País y El Observador informaron que los taxistas cobran 450 pesos para asistir a estas emboscadas o escraches en los que denuncian la actividad de conductores de Uber.

CÓMO FUE LA EMBOSCADA. El pedido para tomar el Uber llegó a nombre de “Carlos F.”, en la calle Ferrer Serra. Allí suben tres mujeres que le piden ir hacia un local de pagos en 18 de Julio, entre Paullier y Requena.

Allí una de las mujeres baja del auto y hace una llamada por teléfono. Luego vuelve a subir al auto y pide al conductor que las lleve a Fernández Crespo, frente a la DGI.

Una vez en el lugar, la mujer que había hablado por teléfono le pide una factura al conductor de Uber. Él le explica que no se entregan facturas, que el costo del viaje llegará en el estado de cuente de la tarjeta de crédito asociada al usuario que pidió el servicio.

Según el testimonio del conductor, en ese momento una de las mujeres le dice: “No importa, porque esto es una trampa y estás rodeado de taxistas”.

ANTECEDENTE. A fines de abril de este año un taxista fue procesado por un delito de "justicia por mano propia" al perseguir y bloquear el paso a un conductor de Uber.

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