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No hay rastros del avión: familiares del piloto escriben carta

"Desde hace cuatro días estamos en un velorio permanente". Así se expresa la familia de Walter Rigo. Piden que las autoridades no abandonen la búsqueda

 

La búsqueda realizada por la Fuerza Aérea Argentina no arrojó ningún resultado.

La última comunicación del avión Air Class recibida por la torre de control de Carrasco fue el miércoles a las 7.45  de la noche. Todo iba bien, pero sorpresivamente las comunicaciones de cortaron y la aeronave desapareció del radar sobre el Río de la Plata.

El vuelo oficiaba de transporte de correos desde Carrasco a Ezeiza.  Luego de cuatro  días de intensa búsqueda por aire y rio, aún no hay rastros del avión.

La Fuerza Aérea argentina sobrevoló ayer el rio en su jurisdicción, pero tampoco hubo hallazgos.Un radar submarino de la Armada trabajó en la zona de desaparición, pero sus tareas fueron suspendidas por el intenso oleaje.

La principal hipótesis de la Fuerza Aérea sigue siendo que el avión se precipitó al agua.  

Era piloteado por un comandante de 63 años que tenia unas 16.000 horas de vuelo. El copiloto era un hombre de 32 años con menos experiencia.

CARTA DE LA FAMILIA.

La familia del piloto Walter Rigo, un oficial de la Fuerza Aérea Uruguaya de 63 años, reclama a las autoridades el hallazgo de los resto del avión. "Estamos en un velorio permanente desde hace cuatro días", escribieron en una carta pública. Este es el texto completo.

"Desde el miércoles de noche estamos viviendo algo que nunca esperamos vivir. Perder a nuestro padre, esposo, amigo. Walter desapareció haciendo una de las cosas que más amaba, volar.

Desde ese día esperamos por él y por su compañero de vuelo.  Hace cuatro días que vivimos un velorio que no tiene fin. No hay palabras para agradecer todo el esfuerzo que están realizando para encontrarlos. Sabemos que desde hace cuatro días muchísimas personas no descansan solidarizados por nuestra situación.
Las autoridades gubernamentales, la Fuerza Aérea, la Armada Nacional, organizaciones no gubernamentales, la prensa, y miles de personas y empresas  que aún sin conocerlo están apoyando desde el aire, mar, tierra y medios de comunicación.
Nadie podrá recuperarlo, lo perdimos, pero al menos soñamos poder despedirlo. Cada minuto que pasa es un minuto de esperanza perdida. 
Aún tenemos fe. Por eso pedimos que continúen su búsqueda. Piensen que cada esfuerzo de ustedes mantiene unida y de pie a dos familias. Dentro de toda esta tristeza queríamos destacar algo hermoso; la ayuda y compañía que nos han estado brindando.
Muchas gracias"

 

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