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Muerte del matrimonio Gelman, prueba de la Operación Cóndor

Marcelo y María Claudia, que apenas rozaban los 20 años, fueron obligados protagonistas de una historia de horror en las dos orillas del Río de la Plata

 

El caso Gelman no es un caso típicamente uruguayo, aunque luego tuvo un largo y decisivo capítulo en el país.

Tuvo su origen en Argentina y fue una de las primeras pruebas fehacientes de la existencia del Plan Cóndor, el programa de coordinación de las fuerzas represivas del Cono Sur.

 El 24 de agosto de 1976,  Marcelo Gelman y María Claudia García, embarazada, fueron secuestrados en Buenos Aires y recluidos en el “pozo” Automotores Orletti.

Gelman fue asesinado primero a fines de setiembre y  María Claudia fue trasladada a Uruguay.El cuerpo de Marcelo fue encontrado fondeado dentro de un tonel en el Delta del Tigre en 1989.

Sobre el 1° de noviembre, nació Macarena. La última vez que María Claudia fue vista con vida fue el 22 de diciembre en el centro de detención clandestino donde luego funcionó el Centro de Altos Estudios Nacionales (CALEN). Hoy se colocó allí la placa recordatoria en recuerdo a ella, a manera de inauguración de un museo de los Derechos Humanos.

El asesinato de Marcía Claudia de Gelman ocurrió en un día indeterminado de fines de 1976 y principios de 1977. El 6 de enero de 1977 cumplía 20 años.

El 14 de enero, Macarena llegó al hogar de quienes fueron sus padres adoptivos, un policía uruguayo y su esposa. En el año 2000, ella se entera que no era hija biológica de Ángel Touriño y su esposa.

El comisario Touriño había muerto unos meses antes.

Al mismo tiempo se enteró de su verdadera identidad. Tuvo que recurrir a internet para saber quién era su abuelo, el famoso poeta argentino Juan Gelman.

La propia resolución del caso puso a Macarena en las dos orillas. Dejó su trabajo en el Hospital Militar de Montevideo y pasó a residir gran parte de su tiempo en Buenos Aires, y colabora en la Secretaría de Derechos Humanos de esa ciudad.

El juicio que le inició al Estado uruguayo junto a su abuelo le reportó un resarcimiento de 513.000 dólares.

La dinámica de las desapariciones en el Río de la Plata durante los años 70 tuvo muchas idas y vuelta. De hecho, 126 de los detenidos desaparecidos uruguayos ocurrieron ene l vecino país.

Con las nuevas denuncias e investigaciones judiciales, arqueológicas e históricas, el universo es de 175 detenidos desaparecidos: 34 en Uruguay, 127 en Argentina, 9 en Chile, 3 en Paraguay, 1 en Bolivia y 1 en Colombia. 3 de ellos son casos de menores de edad.  Entre los mayores, 131 de ellos eran hombres y 41 mujeres.

No se incorpora a este grupo los casos de 26 cuerpos sin identificar aparecidos en las costas de Montevideo, Maldonado, Rocha y Colonia entre 1975 y 1979.

BÚSQUEDA Y HALLAZGOS. Con el retorno de la democracia comenzó el largo recorrido por parte de los familiares de desaparecidos en su búsqueda, jalonados por hechos como la aprobación de la ley de caducidad, la derrota del voto verde, el informe de la comisión para la paz y el comienzo de las investigaciones ordenadas por el gobierno de Tabaré Vázquez, que derivó en el hallazgo de restos de desaparecidos enterrados en unidades militares.

El informe del Grupo de Investigación histórica y Grupo de Investigación Arqueología Forense de Facultad de Humanidades y Ciencias de Educación, resume que entre 1976 y 1978 se produce la mayor cantidad de desapariciones, 138, sobretodo en Argentina y Uruguay, en un contexto marcado por la coordinación represiva entre las dictaduras regionales: El plan Cóndor

Entre los casos se registra la desaparición de personas sin militancia política, así como acciones contra grupos organizados, en varios casos en el exilio. El informe indica que hubo 23 pertenecientes al Partido Comunista, 35 al Partido por la Victoria del Pueblo, 18 del Grupo de Acción Unificadora y 43 del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros, entre otros.

El 29 de noviembre de 2005 fueron hallados los restos de Ubagesner Chávez Sosa en una chacra de camino de las piedritas, próximo a Pando. La Fuerza Aérea informó en agosto de ese año al presidente Vázquez que en ese predio fueron sepultados Chávez Sosa y José Arpino Vega. Sin embargo los restos de este último no fueron encontrados tras las excavaciones. Tras ser identificado, fue sepultado en marzo de 2006.

El 2 de diciembre de 2005 fueron hallados los restos de Fernando Miranda Pérez a los fondos del Batallón 13 en Montevideo. Según la Comisión para la Paz sus restos fueron inhumados en el Batallón 14, exhumados, incinerados y arrojados al Río de la Plata, en 1984. Según el informe del Ejército, sus cenizas fueron esparcidas en el batallón de Toledo. Este fue uno de los casos en donde se desacreditó la información brindada por los militares. Miranda fue sepultado en marzo de 2006.

El Batallón Nº 13 además de aparecer como un centro de enterramientos clandestino, fue un centro de detención en la dictadura, “300 Carlos” y “S2”.

Otro punto de búsqueda desde aquel entonces fue el Batallón 14 de Toledo. Según el informe militar de agosto de 2005 allí estaban sepultados los restos de María Claudia García. La zona fue visitada por Macarena Gelman y el ex secretario de presidencia Gonzalo Fernández. La investigación posterior comprobó que se dio información falsa al gobierno. Se direccionó la investigación sobre nuevos datos apuntando a otras zonas y se consideraron testimonios de personas que aseguraron que allí se realizó la “operación zanahoria”.

El 21 de octubre del año pasado, en el marco de la investigación de la desaparición de María Claudia García, las excavaciones en la zona de los campos de Vidiella, en el batallón 14 dieron con el lugar en donde fue sepultado el maestro Julio Castro. Según la Comisión para la Paz sus restos habían sido arrojados al Río de la Plata, mientras que el informe de las Fuerzas Armadas indica que fue cremado y sus cenizas esparcidas en el predio de Toledo.

Otro caso registrado años atrás fue el de Roberto Gomensoro, detenido en 1973 en Montevideo y cuyo cuerpo apareció flotando en la laguna de Rincón del Bonete 6 días después, sujeto con alambres y con signos de tortura. Sin embargo fue enterrado en Tacuarembó como NN y sus restos y el registro de su tumba desaparecieron. En 2002 su cráneo, en poder de un forense desde entonces, fue entregado al juzgado de Paso de los Toros, confirmándose por prueba de ADN que correspondía a Gomensoro.

 Desde 2005, se buscaron los cuerpos de los desaparecidos en 21 lugares diferentes: 9 unidades del Ministerio de Defensa, 1 de Interior, 7 predios particulares y 4 cementerios, entre Montevideo, Canelones, Maldonado, Rocha y Tacuarembó.

Este jueves 15 fueron hallados nuevos restos en el 14. Un paso más en la búsqueda incansable de los familiares.

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