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Mineros de Bosnia temen quedarse atrás ante la perspectiva de un futuro verde

Durante generaciones la vida en Breza, Bosnia Herzegovina, giró en torno a la mina de carbón, pero la esperada transición de combustibles fósiles a energías renovables amenaza a esta industria, que fue motivo de orgullo de la Yugoslavia comunista.

Durante generaciones la vida en Breza, Bosnia Herzegovina, giró en torno a la mina de carbón, pero la esperada transición de combustibles fósiles a energías renovables amenaza a esta industria, que fue motivo de orgullo de la Yugoslavia comunista.

Mineros como Armel Jekalovic y otros, celebrados como héroes que llevan ingresos constantes a su casa, ahora temen que serán la última generación en ganarse la vida en las minas carboníferas bosnias.

De las 11 minas de carbón de Bosnia, posiblemente ninguna siga operativa en las próximas décadas, según expertos, ante la presión por avanzar a fuentes energéticas limpias, en un país a menudo cubierto por una nube de contaminación tóxica.

"Esta situación sobre la transición energética nos preocupa", admitió Jekalovic, de 36 años, a cargo de las operaciones mineras de Breza.

"La producción decrece constantemente, igual que el número de empleados. La gente no se siente segura y busca alternativas", agregó.

La mina de Breza emplea a 1.100 personas y da sustento a más de 70% de los 14.000 habitantes de esta zona central de Bosnia, según Jekalovic.

Pero un futuro más verde no es la única amenaza para la industria.

Para los mineros, a menudo es difícil salir de este oficio y jubilarse debido a que los empleadores dejan de contribuir con sus pensiones.

Las contribuciones no pagas responden por la mitad de la deuda de 500 millones de euros del sector.

Los mineros frecuentemente realizan huelgas de hambre para exigir acciones del gobierno, que administra la mayoría de las minas del país, pero la situación ha cambiado poco.

"El minero antes era respetado, era un ícono. Podía alimentar bien a su familia, construir una casa y salir de vacaciones", contó Jekalovic, cuyo padre y abuelo eran mineros.

- Palas más grandes -

Frente a la mina de Breza, una estatua de la leyenda obrera Alija Sirotanovic sirve como reliquia del glorioso pasado minero, cuando la industria ayudó a forjar la base de la economía yugoslava.

Cuenta la leyenda que una vez el presidente de Yugoslavia, Josip Broz Tito, le preguntó a Sirotanovic qué necesitaban él y sus camaradas, a lo que respondió "palas aún más grandes".

En teoría, las 2.600 millones de toneladas de reservas de carbón mineral de Bosnia le darían al empobrecido país balcánico independencia energética durante más de un siglo, según expertos.

Pero Bosnia, que ambiciona un día unirse a la Unión Europea, se comprometió a hacer la transición a las energías renovables para 2050.

"El sector minero probablemente estará extinto en los próximos 10 o 20 años. Esa es la realidad. No depende de la política, es económico", dijo a AFP Denis Zisko, del Centro de Ecología y Energía.

Argumenta que las fuerzas del mercado eventualmente van a sellar la muerte de la industria del carbón, en especial en Bosnia, donde depende de subsidios para mantener los precios bajos.

Edin Delic, profesor de la Facultad de Minería y Geología de Tuzla, cree que el país ha hecho un compromiso "apresurado" con la transición con un calendario no sostenible.

Las emisiones de carbón de Bosnia son una gota en el océano comparado con los países grandes. El país produce unas 13 millones de toneladas anuales de carbón, comparado con 11 millones de toneladas diarias en China.

El sector es crucial para la economía y emplea a más de 17.000 personas en forma directa y miles más en forma indirecta.

"Bosnia es un actor pequeño en este escenario pero puede sufrir consecuencias económicas fuertes", señaló Delic.

- Respuesta seria -

Pero la dependencia del carbón trae otras complicaciones.

Dos tercios de la electricidad producida en Bosnia es generada por antiguas plantas a carbón, muchas de la era comunista.

Bosnia esperaba duplicar su capacidad con inversión internacional, una propuesta que será difícil de alcanzar en momentos que los grandes actores evalúan si continuarán invirtiendo en el carbón.

Por ejemplo, mejoras previstas en una planta energética en Tuzla, noreste, están en duda luego de que el gigante energético estadounidense General Electric desistió del proyecto.

Pero para aquellos que dieron su vida a las minas, dejar el trabajo no es fácil.

Los mineros están conscientes de que "la descarbonización es la opción global", dijo Sinan Huskic, presidente de un sindicato minero de Bosnia.

"Estamos listos para dar una respuesta seria y organizada. No dejaremos que nos dejen afuera en frío", agregó.

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FUENTE: AFP

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