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"Medusa" o cómo los dictados evangélicos se propagan entre las jóvenes en Brasil

"Prometo ser pura y recatada", dice una joven "promiscua" asaltada en medio de la noche por una banda de mujeres enmascaradas en plena cruzada evangélica en Brasil. Así arranca "Medusa", un filme "más cerca de la realidad" que de la distopía, explicó este lunes su directora en Cannes.

"Prometo ser pura y recatada", dice una joven "promiscua" asaltada en medio de la noche por una banda de mujeres enmascaradas en plena cruzada evangélica en Brasil. Así arranca "Medusa", un filme "más cerca de la realidad" que de la distopía, explicó este lunes su directora en Cannes.

Seleccionado en la Quincena de Realizadores, una sección paralela de Cannes, "Medusa" es el segundo largometraje de Anita Rocha da Silveira y el único que Brasil presenta este año en el festival, además del documental "El marinero de las montañas", de Karim Ainouz.

Empezó a filmarlo en 2015, cuando ya percibía "la ola de conservadurismo" que se estaba levantando en el país sudamericano y que desembocaría en la elección del ultraderechista Jair Bolsonaro en 2018, explicó al público la directora, vestida con una camiseta con el lema "Vacuna sí, él no", en alusión al presidente.

La historia está basada en retazos de la actualidad que fue reuniendo para componer un retrato de las jóvenes brasileñas que caen en las garras de determinadas iglesias evangélicas, sufriendo sumisión y malos tratos.

"No quería hacer una crítica general de la iglesia sino de ciertos grupos que utilizan las Escrituras para propagar discursos machistas, homófobos, racistas y de odio", dijo la directora a la AFP, que evita citarlos por temor a ser demandada ante la justicia.

Estos entran en juego "cuando todas las otras iglesias y el Estado fallan", ofreciendo apoyo a jóvenes desamparadas, agrega. Las abordan en clases "de bordado, de canto...", agrega.

Mariana y Michele forman parte de un grupo organizado de evangélicas: de día cantan angélicalmente en la iglesia o dan consejos en internet sobre cómo hacer "selfis cristianos". De noche, salen de caza para "castigar" a las mujeres "mundanas" que vuelven a casa.

Pero Mariana resultará herida en la cara por una de sus víctimas, dejándole una marca que empezará a arrugar su fe. Por su parte, Michele tendrá que aprender a maquillarse para disimular las palizas de su pareja evangélica.

Mezclando elementos de fantasía y música pop, la directora, que cita entre sus inspiraciones a David Lynch y las películas "Carrie" y "Suspiria", traza un camino de liberación para estas jóvenes: su salvación pasará por poner los pies en la tierra.

¿Histeria o catarsis?

Así, su primer desafío será tratar de romper las cadenas con sus novios, "soldados" que velan por el respeto de las reglas de la comunidad evangélica. Estos grupos masculinos existen, "se asimilan a un ejército", según la directora, que explica que su filme tiene elementos distópicos, pero "está más cerca de la realidad, desgraciadamente".

Además de cargar contra el "machismo estructural" en Brasil, esta hija de una militante feminista destaca también el control entre mujeres. De ahí el título "Medusa", en alusión al mito griego en el que la diosa Atenea transforma en monstruo a Medusa por mantener una relación con Poseidón.

Pero este no es el único mito de la película. "Medusa" también quiere desmontar el que desde tiempos inmemorables ha asociado a la mujer con la histeria, palabra que en griego significa útero, recuerda.

En Brasil --explica-- es muy común decir de una mujer que está "loca", que "no se sabe controlar". Pero en su filme, los gritos que podrían ser calificados de "histeria" suenan a catarsis.

app/es/mb

FUENTE: AFP

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