Marenales también acusó en el juzgado a Amodio Pérez de entregar compañeros

Antes de ingresar a la sede judicial, contó cómo su viejo compañero del Partido Socialista lo entregó a las Fuerzas Conjuntas

 

Convocado por las indagatorias a Amodio Pérez, este martes declara ante la justicia Julio Marenales, conocido como “El Viejo”, uno de los líderes historicos del Movimiento de Liberación Nacional, Tupamaros.

Marenales, de 85 años, siempre dijo que Amodio Pérez lo entregó a los militares en un operativo de 1972.

Al llegar al juzgado, Marenales contó que en aquel episodio él iba a encontrarse con un contacto cuando se dio cuenta que en una unidad militar estaba el excomandante de la Columna 15, ya como colaborador de las Fuerzas Armadas.

“El Viejo” contó que tiró una granada que no explotó y los militares le dieron tres tiros antes de capturarlo.

Según su testimonio, Amodio ya estaba recluido en el Batallón Florida y salía vestido de militar a marcar excompañeros, como parte de un acuerdo para no ser torturado y no estar preso en las mismas condiciones que el resto de los cabecillas de la organización.

Ayer, tres extupamaros también reconocieron la tarea de Amodio como “marcador” de integrantes de la organización en operativos callejeros. Se trata de Carlos Martell, Julio Listre y Pascual Quartiani.

Marenales podia reconocer a Amodio porque también eran viejos conocidos.

Héctor Amodio Pérez, nacido en 1937 en Montevideo, conocía a Marenales del Partido Socialista, como muchos líderes tupamaros, tal es el caso de Rañul Sendic y Eleuterio Gernández Huidobro.

Ellos habían militado juntos en el socialismo a fines de los años 50 y principios de los 60. Luego formaron parte del llamado Coordinador, la organización que dio origen a los Tupamaros.

Los dichos de Marenales podrían sumar en la indagatoria que viene llevando a cabo la jueza Julia Staricco en la que se investiga el abuso y la tortura de 28 mujeres que formaron parte del MLN.

La causa fue presentada ante los estrados judiciales en 2011 y en la misma están imputados los militares Arsenio Lucero y Orosmán Pereira. Las abogadas de ambos son Rossana Gavazzo y Estela Arab, hijas de militares presos en Domingo Arena por casos de violación a los derechos humanos.

Tanto Lucero como Pereira destacaron ante la jueza Staricco que Amodio estaba recluido en “condiciones especiales” y reconocieron que fue un colaborador importantes y en carácter de tal marcó a muchas de las mujeres que luego fueron abusadas y que integran la causa judicial.

En 2014, Lucero fue el primer militar de la dictadura que admitió haber apremiado físicamente a sus detenidos.

En ese sentido Amodio y ellos intercambiaron versiones en el careo. Según La Diaria aunque no se veían desde hace 40 años se tutearon como si alguna vez hubieran tenido una relación cercana, más allá de las diferencias de criterio.

Amodio dijo Lucero que fue el artífice de su salida del país bajo su nueva identidad: Walter Salvador Correa Barboza, el nombre con el que figura su pasaporte español.

Sin embargo, Lucero señaló que su función era encargarse de la comida, la ropa y las necesidades personales de Amodio durante su reclusión.

También dijo que quienes lo sacaron del país fueron los jerarcas militares Luis Vicente Queirolo y Esteban Cristi, quienes facilitaron la documentación y el auto en el que fue llevado a la frontera junto a su pareja de entonces, Alicia Rey Morales “la Negra. Quien se encargó personalmente de la gestión fue el mayor (r) Armando Méndez, hoy residente en Miami.

Estando recluido en el batallón -situado en la zona del Buceo- Amodio intentó escribir por primera vez su versión de los hechos, en la que señalaba que no era el único colaborador de las Fuerzas Armadas y que Wilson Ferreira y Seregni conspiraban para dar un golpe de Estado “bueno” para llamar a elecciones en 1976. Para tal fin llamó al periodista Federico Fasano Mertens, a quien conoció del diario El Bien Público. pero la gestión no concluyó bien. Fasano se llevó los apuntes pero finalmente no acordó con él y decidió denunciar a Amodio ante el Parlamento.Amodio era obrero gráfico entonces y Fasano, un joven periodista que cubría sindicales. Ambos formaban parte del Comité de Empresa del diario. Diez años después, Amodio era uno de los guerrilleros más connotados del MLN y Fasano un empresario de medios de comunicación. 

 

 

 

 

 

Dejá tu comentario