Los talibanes conquistan la ciudad de Ghazni y se acercan a Kabul

Los talibanes tomaron este jueves el control de Ghazni, ciudad estratégica situada 150 km al suroeste de Kabul, y se aproximan peligrosamente a la capital de Afganistán tras haberse apoderado en cuestión de días de la mitad norte del país.

Los talibanes tomaron este jueves el control de Ghazni, ciudad estratégica situada 150 km al suroeste de Kabul, y se aproximan peligrosamente a la capital de Afganistán tras haberse apoderado en cuestión de días de la mitad norte del país.

El gobierno confirmó que Ghazni había caído en manos de los talibanes, pero que seguía habiendo combates en la localidad.

"El enemigo se apoderó de Ghazni [...] Hay combates y resistencia [de parte de las fuerzas de seguridad]", dijo Mirwais Stanikzai, portavoz del Ministerio de Interior.

Stanikzai informó después la detención del gobernador de la provincia por las fuerzas afganas. Al parecer, el responsable habría intentado huir de la localidad con el visto bueno de los talibanes, informaciones que no han podido ser verificadas.

Ghazni es la capital provincial más cercana a Kabul de todas las que los insurgentes controlan desde que lanzaron su ofensiva en mayo, aprovechando que las tropas extranjeras empezaban a retirarse.

Frente al deterioro de la situación, el gobierno propuso a "los talibanes un reparto de poder a cambio del fin de la violencia", dijo a la AFP uno de los negociadores del ejecutivo en Doha, donde prosiguen las conversaciones de paz entre gobierno e insurgentes, iniciadas en septiembre de 2020.

El presidente afgano, Ashraf Ghani, rechazó hasta ahora la idea de un gobierno que incluya a los talibanes. Y en este momento, los insurgentes, que antes contemplaban con agrado la idea, podrían rechazarla ya que su ofensiva ha avanzado a un ritmo vertiginoso en estos días.

En una semana, tomaron el control de 10 de las 34 capitales provinciales afganas, siete de las cuales en el norte, una región que se les había resistido en el pasado.

También rodearon Mazar-i-Sharif, la ciudad más importante del norte, donde Ghani se reunió el miércoles con diversos responsables para intentar reanimar a las tropas y las milicias leales al gobierno.

- Cortar ejes norte-sur -

Ghazni representa la conquista más importante de los talibanes hasta la fecha junto a Kunduz, un municipio estratégico del noreste, entre Kabul (a 300 km al sur) y Tayikistán.

Aunque los talibanes ya estaban presentes desde hacía tiempo en las provincias de Wardak y Logar, a unas decenas de kilómetros de Kabul, la caída de Ghazni es sin duda una señal alarmante para la capital.

La localidad está ubicada en el eje que conecta Kabul con Kandahar, la segunda ciudad afgana, en el sur. Conquistándola, los insurgentes pueden cortar las líneas de abastecimiento terrestres del ejército.

Todo esto va a incrementar la presión sobre la fuerza aérea afgana, que tendrá que bombardear posiciones talibanas y transportar material y refuerzos si los accesos por tierra quedan en manos de los talibanes.

Kandahar, capital de la provincia del mismo nombre, y Lashkar Gah, capital de la región de Helmand, también están asediadas desde hace meses por los talibanes, que las consideran sus feudos tradicionales. Desde hace varios días se registran violentos combates entre insurgentes y fuerzas de seguridad.

El miércoles, los talibanes anunciaron en Twitter que habían tomado la prisión de Kandahar, situada a las afueras de la ciudad, para liberar a "centenares de presos", como hacen cada vez que entran en una ciudad.

- Crisis humanitaria -

Los enfrentamientos tienen un coste terrible en la población civil. En un mes, al menos 183 civiles, entre ellos niños, murieron en Lashkar Gah, Kandahar, Herat (oeste) y Kunduz, y cerca de 360.000 personas huyeron de sus hogares desde principios de 2021, según la ONU.

Numerosos civiles han llegado en los últimos días a Kabul, donde, aún traumatizados por las atrocidades cometidas por los talibanes ante sus ojos, intentan sobrevivir en campos de refugiados.

Las tropas internacionales completarán su salida de Afganistán a finales de este mes, veinte años después del inicio de su intervención para expulsar a los talibanes del poder, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.

Los responsables norteamericanos no ocultaron en los últimos días su frustración ante la debilidad que muestra el ejército afgano, que Estados Unidos forma, financia y equipa desde hace años.

Este jueves, Alemania anunció que no entregará ni "un céntimo" de ayuda al desarrollo si los talibanes toman el poder.

Frente al deterioro de la situación, Francia, Holanda y Alemania anunciaron que suspenden las expulsion a Afganistán de migrantes a los que se les ha denegado el asilo.

mam-fox/cyb/at/bl/mb

FUENTE: AFP

Temas de la nota

Dejá tu comentario