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La ciudad francesa de Calais, conmocionada por el naufragio de migrantes

La localidad de Calais, en el norte de Francia, amaneció aturdida este jueves, un día después de que 27 migrantes fallecieran en un naufragio frente a sus costas, un fenómeno "dramático" que "no acabará nunca".

La localidad de Calais, en el norte de Francia, amaneció aturdida este jueves, un día después de que 27 migrantes fallecieran en un naufragio frente a sus costas, un fenómeno "dramático" que "no acabará nunca".

El suceso es el más mortífero desde la aceleración de los cruces del Canal de la Mancha en embarcaciones de fortuna a partir de 2018 debido al control más estricto del puerto francés de Calais y del túnel ferroviario submarino, usados hasta entonces por migrantes que trataban de llegar a Inglaterra.

Entre las víctimas figuran 17 hombres, 7 mujeres y 3 jóvenes, así como dos sobrevivientes, según una fuente judicial francesa. Habría un adolescente y tres niños entre las víctimas, precisó una fuente policiaca.

"Me da pena por esas personas, es terrible", dice Christian, muy conmovido, en el puerto de Calais. Vino a pasear su perro, cerca del agua gris del puerto.

Detrás de él, los ferries continúan su ritmo matinal, ajenos a la tragedia que ocurrió en las mismas aguas el miércoles por la noche.

Hace años que Christian presencia en primera fila el drama de los exiliados que llegan a esta ciudad con la esperanza de cruzar hacia Inglaterra. "Aquí, cada quien tiene su opinión sobre esta crisis migratoria. Pero ante este drama... es terrible, impensable", añade el jubilado.

"Desgraciadamente" esta "catástrofe" iba a "ocurrir" y "volverá a ocurrir", pues los migrantes están "más que determinados", añadió.

Prueba de ello es que pese al drama del miércoles, 70 exiliados intentaron cruzar de nuevo durante la noche en Calais. Y fueron encontrados ateridos por el frío en la estación ferroviaria y luego albergados de urgencia en un lugar protegido.

Uno de ellos, Armed, estaba al corriente del drama. Pero este sudanés de 30 años probó suerte de todas maneras.

"Es terrible, pero intentaré de nuevo las veces que sea necesario. No tengo otra opción. Sé que es peligroso. Sé que arriesgo mi vida. pero no tengo otra opción", reiteró.

"Mientras los migrantes sigan pensando que en Inglaterra tendrán una vida mejor, estos dramas seguirán ocurriendo", dice Anaïs, de 26 años.

- "Indeseables" -

"¿Pero qué hace Inglaterra?", pregunta indignado, un poco más lejos, Sylvestre Huygens. "¡A causa de los acuerdos de Touquet, la frontera es aquí y los ingleses no hacen nada! Es terrible, se juega con la vida de la gente", señala alarmado este empresario de 55 años.

Fatalista, considera, como muchos otros, que este drama "se esperaba". Y espera que se apliquen las "más fuertes condenas" para los traficantes de personas señalados por las autoridades francesas y británicas.

"¡Se trata de dejarle la responsabilidad al otro, cuando la mayor parte de responsabilidad de lo ocurrido proviene de las políticas aplicadas!", afirma Philippe Demeestère, capellán del Rescate católico y que en octubre pasó 25 días sin alimentarse para reclamar un tratamiento más humano a los migrantes.

"¡Las personas exiliadas se arriesgan a todo, ya que en territorio francés se les dice que son indeseables!", denuncia el sacerdote.

Desde el miércoles por la noche, unas cincuenta personas se congregaron con pequeñas velas en la mano, emocionadas y furiosas.

"Calais, tratamientos inhumanos y degradantes", "Calais, derechos humanos ultrajados, rotos, martirizados", se leía en las pancartas. Y los manifestantes gritaban contra el ministro del Interior francés: "Darmanin, asesino, tienes sangre en las manos"

La alcaldesa de derecha de Calais, Natacha Bouchart, criticó al Primer ministro británico Boris Johnson por falta de "valor", pues "obliga" a los habitantes de Calais a "sufrir esta trata de humanos".

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FUENTE: AFP

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