El primer ministro británico, Boris Johnson, prometió el martes una "revolución verde" en una reunión de líderes empresariales destinada a captar miles de millones en inversiones, a pocos días del inicio de la COP26, pero que despertó críticas de los ecologistas.
Johnson vende su "revolución verde" en busca de inversiones multimillonarias
El primer ministro británico, Boris Johnson, prometió el martes una "revolución verde" en una reunión de líderes empresariales destinada a captar miles de millones en inversiones, a pocos días del inicio de la COP26, pero que despertó críticas de los ecologistas.
"Este es el plan: una revolución industrial verde, impulsada por las nuevas libertades del Brexit", defendió ante un plantel de dirigentes encabezados por el fundador de Microsoft y filántropo, Bill Gates, y la directora de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Ngozi Okonjo-Iweala, reunidos en una Cumbre de Inversión Global en Londres.
"Tengo entendido que en esta sala se reúnen 24 billones de dólares. Y quiero decirle a cada uno de esos dólares: son bienvenidos en el Reino Unido", bromeó, añadiendo que el Reino Unido pretende aprovechar su capacidad de atraer inversiones "para tomar una nueva dirección".
Johnson, que quiere que su país alcance la neutralidad de carbono en 2050, se prepara para recibir a los líderes mundiales en la COP26, la cumbre de la ONU sobre el cambio climático que se celebrará en la ciudad escocesa de Glasgow del 31 de octubre al 12 de noviembre.
El primer ministro considera asimismo que la inversión verde es clave para el crecimiento de la economía británica, duramente golpeada por la pandemia de coronavirus y el Brexit.
En la víspera de esta Cumbre de Inversión Global, su gobierno anunció el lunes que el gigante español de la electricidad Iberdrola invertirá 6.000 millones de libras (8.200 millones de dólares, 7.100 millones de euros) para crear su mayor proyecto de energía eólica marina.
El proyecto, planeado a través de su filial Scottish Power frente a la costa este de Inglaterra y aún pendiente de autorizaciones regulativas, debe suministrar suficiente energía para abastecer a 2,7 millones de hogares y crear 7.000 puestos de trabajo, aseguró Johnson.
La inversión del grupo español es la mayor de una serie de 18 operaciones, por un valor total de 9.700 millones de libras, con potencial para crear 30.000 empleos, cerradas en el marco de esta reunión empresarial.
El martes, Johnson y Gates anunciaron también una inversión de 400 millones de libras a lo largo de diez años, la mitad de los cuales serán aportados por un programa de inversión dirigido por el multimillonario estadounidense y la otra mitad por el gobierno británico, para financiar "la próxima generación de tecnologías de energía limpia".
Sin embargo, la reunión desató las críticas de militantes ecologistas como el grupo Global Justice Now, que la tildó de simple operación cosmética.
El grupo denunció que cuatro bancos invitados al evento -BlackRock, JP Morgan Chase, Goldman Sachs y Barclays- invirtieron un total de 173.000 millones de dólares en combustibles fósiles en los últimos años. Y condenó la participación del gigante energético británico Drax Group, quien, según esta oenegé, solo en 2019 efectuó más emisiones que todo el país de Ghana, ubicado en Africa occidental.
El gobierno de Johnson también presentó el martes su muy esperada estrategia de neutralidad carbono.
Esta incluye inversiones para impulsar la producción de vehículos eléctricos y ayudas de 5.000 libras a los propietarios de viviendas a partir del año que viene en el marco de un programa de 450 millones de libras para ayudarles a sustituir las viejas calderas de gas por bombas de calor de bajas emisiones de carbono.
Sin embargo, el ejecutivo de Johnson suprimió un proyecto previo para mejorar el aislamiento de los hogares, que los expertos señalaron como fundamental para que estos nuevos sistemas de calefacción doméstica funcionen eficazmente, al tiempo que denunciaron que las ayudas solo permitirán financiar 90.000 dispositivos de los millones que necesita el país.
"Hasta que no se cierren las brechas en políticas y financiación, el llamado de Boris Johnson a otros países para que cumplan sus promesas en la conferencia global sobre el clima del próximo mes será fácil de ignorar", afirmó Rebecca Newson, responsable de Greenpeace en el Reino Unido, denunciando una falta de verdadera ambición.
bur-acc/mb
FUENTE: AFP
Lo más visto
Dejá tu comentario