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Hace 33 años, Carolina fue la primera en nacer a través de fecundación in vitro en Uruguay

Actualmente, al año se hacen más de 2.000 fertilizaciones in vitro en el país. En ese entonces, el procedimiento requería procesos más complejos. Un especialista habla del tema.

Elena siempre supo que quería ser madre, pero fueron 13 años de búsqueda y diez fertilizaciones artificiales hasta que logró tener a Carolina, el 20 de marzo de 1990 a las 7:15. Este año, esa niña acaba de cumplir sus 33 y fue la primera persona que nació tras ser incubada a través de fecundación in vitro en Uruguay,

“Fue muy difícil, muy sacrificado todo lo que significaba, porque los tratamientos hoy en día no son lo que eran antes. Mucho más tiempo todo. Pero con mucha tenacidad y siempre con la convicción de que sabía que quería tener hijos”, cuenta hoy Carolina y añade que había trámite de adopción en proceso, pero que ella llegó antes.

“Todo el tratamiento era con operaciones. Se tenía que internar, operar. La tenían que abrir para hacerle la implantación. Siempre dice que desde el momento que supo que estuvo embarazada, que se sacó la lotería. Después tengo una hermana que nació naturalmente, sin tratamiento, y dice: me saqué la lotería dos veces”, comparte.

En su casa, el tema siempre se trató con naturalidad. “Sin duda que ahora que soy madre capto mucho más lo difícil que debe haber sido todo ese proceso, porque la verdad que pienso que 13 años son un disparate”, reflexiona.

Actualmente, al año se hacen más de 2.000 fertilizaciones in vitro en el país.

Gerardo Bossano, médico referente en el tema, fue quien participó en el nacimiento de ese primer caso.

“Lo recordamos con mucho cariño. Fue el primer éxito de que continuó con el embarazo y hasta tuvo su nacimiento. En un medio que era difícil de trabajar. Era la posibilidad de trabajar ovocitos no con técnicas como ahora, que es muy fácil sacarlo por aspiración vaginal, en ecografía vaginal. Antes se tenía que hacer una laparoscopia, y puncionar el ovario y sacar de arriba. Eso daba una situación de mayor invasión al abdomen, y era mucho más difícil poder conseguir óvulos”, explicó el médico.

El nacimiento de Carolina, dice, se vivió con “mucha excitación”. Los avances, desde entonces, “fueron muchísimos”.

TESTIMONIO BOSSANO

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