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Grave crisis diplomática entre cuatro países del Golfo y Líbano

Emiratos Árabes Unidos anunció la retirada de sus diplomáticos de Líbano y se convirtió en la cuarta monarquía del Golfo en tomar medidas diplomáticas de represalia tras las declaraciones de un ministro libanés criticando la intervención de Arabia Saudita en Yemen.

Emiratos Árabes Unidos anunció la retirada de sus diplomáticos de Líbano y se convirtió en la cuarta monarquía del Golfo en tomar medidas diplomáticas de represalia tras las declaraciones de un ministro libanés criticando la intervención de Arabia Saudita en Yemen.

Esta grave crisis diplomática, según los analistas, está relacionada con la disputa por la hegemonía regional entre Arabia Saudita e Irán, que convirtieron a Líbano en uno de los escenarios de su guerra no declarada.

Siguiendo los pasos de Arabia Saudita y Baréin, Kuwait decidió este sábado expulsar al encargado de negocios libanés en el emirato y también llamó a consultas a su embajador en Beirut.

Emiratos Árabes Unidos también anunció el sábado por la tarde la "retirada" de sus diplomáticos de Líbano en "solidaridad" con Arabia Saudita.

Como sus aliados, tomaron esta decisión en respuesta a las declaraciones del ministro libanés de Información, George Kordahi, en que criticaba la intervención de Arabia Saudita en la guerra en Yemen.

Catar condenó las declaraciones "irresponsables" de Kordahi, pero no anunció medidas diplomáticas en represalia a ellas.

"La reciente escalada tiene muy poco que ver con lo que declaró el ministro hace un mes antes de su nombramiento", asegura el analista Karim Emile Bitar.

"Pienso que está sobre todo relacionada con el conflicto saudita-iraní de estos últimos años", agregó.

- "Un pretexto" -

Según este politólogo, las declaraciones del ministro representan "un pretexto para algo que ya se estaba preparando y que está relacionado con el hecho de que Líbano es uno de los escenarios de la disputa entre Irán y Arabia Saudita, junto con Irak, Siria, Yemen y Baréin.

Las declaraciones del ministro George Kordahi desataron la furia de las autoridades sauditas, que también interrumpieron todas las importaciones libanesas, un duro golpe para la maltrecha economía del país del cedro.

En un programa de televisión grabado el 5 de agosto pero difundido el lunes, Kordahi, que entonces aún no formaba parte del gobierno, tildó de "absurda" la guerra que lleva a cabo en Yemen la coalición militar dirigida por Arabia Saudita en apoyo del gobierno yemení, y consideró que había llegado "el momento" de que pare.

El primer ministro libanés, Najib Mikati, se apresuró a desmarcarse de estas declaraciones y afirmó que "no representaban la posición del gobierno".

Mikati dijo el viernes a Kordahi que "tuviera en cuenta el interés nacional y tomara la decisión adecuada para restablecer las relaciones con el país del Golfo".

Con estas palabras, el primer ministro le abrió la puerta a su ministro para que dimitiera.

Pero el grupo chiita Hezbolá, afín a Irán, aseguró en un comunicado que se oponía "a cualquier petición de dimisión" de Kordahi.

No obstante, el presidente libanés, Michel Aoun, aliado de Hezbolá, se mostró "preocupado por mantener las mejores relaciones con la hermana Arabia Saudita" y criticó a aquellos "que provocan crisis entre los dos países".

- Pelea entre dos elefantes -

Tras anunciar el viernes que llamaba a consultas a su embajador en Líbano, Riad consideró que "la hegemonía del grupo terrorista Hezbolá en las decisiones del Estado libanés habían convertido a Líbano en una base para llevar a cabo proyectos por otros Estados que no quieren el bien de este país ni de su pueblo", en una evidente alusión a Irán.

Esta escalada se produce después de que Irán y Arabia Saudita iniciaran hace unos meses negociaciones para normalizar sus relaciones rotas desde hace cinco años y para rebajar la tensión en Oriente Medio.

Ambas potencias están enfrentadas en Yemen, donde Arabia apoya a las fuerzas progubernamentales e Irán aporta un respaldo crucial a los rebeldes hutíes, que han atacado el territorio saudita con drones.

En siete años de guerra en Yemen decenas de miles de personas, en su mayoría civiles, han muerto y millones han sido desplazadas, según las organizaciones internacionales.

"Creo que los sauditas están intensificando sus presiones sobre sus aliados en Líbano (...) para (obligarlos a) que tomen una posición más firme respecto a Hezbolá", explica Bitar.

El politólogo se pregunta si de esta manera el reino wahabita no quiere "compensar posibles concesiones" en Yemen.

"Cuando dos elefantes se pelean, la hierba del suelo sufre por ello y en este caso, Líbano vuelve a sufrir por las guerras de otros", comparó.

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FUENTE: AFP

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