PolicialesGraciela Barrera | Asfavide

Graciela Barrera, una luchadora por las víctimas de delitos que logró justicia por la muerte de su hijo

Es la presidenta de la Asociación de Familiares y Víctimas de la Delincuencia. Hace 10 años perdió a su hijo en una rapiña en Barros Blancos.

Hace 10 años que Graciela Barrera, la madre de Alejandro Novo, es la cara visible de Asfavide, una asociación que trabaja por los derechos de las víctimas de la delincuencia. Su militancia empezó buscando respuestas al dolor que le provocó la muerte de su hijo.

Ese amor que Graciela siente por su hijo fue el motor que la hizo decidir que la muerte de Alejandro no sería en vano, que ese crimen no quedaría impune y que a partir de ese momento iba a trabajar por las víctimas y sus derechos, por una sociedad menos violenta.

Junto a otras familias víctimas que no encontraban contención ni respuesta creó la Asociación de Familiares y Víctimas de la Delincuencia, Asfavide. Primero comenzaron haciendo algunas marchas, consiguieron un salón en el que se juntaban a charlar y vendían ropa para recaudar fondos.

Uno de los principales logros llegó en el 2012 con la sanción de la ley 19.039 de reparación a las víctimas de la delincuencia, por la que las víctimas de delitos violentos que pierden a un familiar cobran una pensión.

Luego, Asfavide tuvo su sede en un local cedido por el BPS que fue reconstruido por personas privadas de libertad.

A 6 años de su creación, más de 3.000 personas pasaron por Asfavide que hoy brinda gratuitamente asistencia psicológica, asesoría legal, asistencia social y capacitaciones a través de Inefop.

Graciela fue más allá y desde hace años visita cárceles, sobre todo a aquellos reclusos que ingresan por primera vez al sistema penitenciario. Les cuenta su historia, los escucha y trata de ayudarlos a ver la oportunidad que la vida les da al estar vivos y poder salir.

“Lo único que quiero es construir una sociedad donde todos nos podamos mirar las caras, donde haya paz y amor, creo que es el camino”, dijo Barrera durante una entrevista en enero pasado en Arriba Gente de Canal 10.

En medio de la creación de Asfavide, sus visitas a centros carcelarios, sus charlas con los reclusos, Graciela no bajó los brazos y siguió trabajando para hacer justicia por su hijo y a 10 años de su muerte, finalmente el caso se aclaró.

NOTA GRACIELA BARRERA

DIEZ AÑOS DESPUÉS

El crimen de Alejandro Novo fue aclarado gracias al testimonio de testigos protegidos y de nuevas investigaciones llevadas a cabo por la Policía.

La Unidad de Análisis y Hechos Complejos resolvió un caso sin precedentes, por su antigüedad y escasez de pruebas, pese a que, en su momento, se trabajó de manera minuciosa para esclarecer el homicidio, que tuvo lugar en el kilómetro 23 de ruta 8, localidad de Barros Blancos, el 14 de enero de 2009.

El caso se retomó y se trabajó con el particular impulso de la madre de la víctima, Graciela Barrera, quien además de insistir en no dejar impune el asesinato de su hijo.

Los policías que trabajaron en la investigación, pudieron probar que quien creen que es el autor material del homicidio, Diego Scarpa, de 37 años, había creado una coartada para no ser indagado por el caso. El delincuente mintió cuando fue indagado en su momento, asegurando que a la hora del homicidio se encontraba acampando en 25 de Agosto, departamento de Florida. Los investigadores pudieron conseguir testigos que desmintieron esa versión.

Por otra parte, otra testigo indicó que el homicida se había quemado la yema de los dedos, para que la Policía no pudiera sacar sus huellas, y de ese modo, no poder ser identificado, cuando fuera involucrado con el crimen. En la escena, justamente, se habían podido sacar rastros dactilares, que nunca pudieron ser cotejados con el autor.

En tanto, el cómplice, Jesús Pereira, de 36 años, fue reconocido por dos testigos como el coautor del homicidio.

Ambos delincuentes ya se encontraban en prisión al momento de ser procesados por el caso, cumpliendo penas en diferentes centros carcelarios por otros delitos.

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