Las autoridades francesas decretaron este lunes toques de queda en París y otras ciudades para poner fin a los disturbios y saqueos que dieron la vuelta al mundo y pusieron contra las cuerdas al gobierno del presidente Emmanuel Macron.
Gobierno de Francia decreta toques de queda en París y otras ciudades para frenar saqueos
El estallido de violencia se produjo durante una multitudinaria protesta contra el alto costo de la vida, convocada el sábado a través de las redes sociales y vinculada al movimiento de los chalecos amarillos.
Francia sigue conmocionada por las escenas de caos vividas el sábado y, en menor medida, durante la noche del domingo, cuando manifestantes encapuchados saquearon cientos de tiendas y prendieron fuego al ayuntamiento de Limoges, en el centro del país.
Para frenar esta "violencia desenfrenada", en palabras de Macron, las autoridades decretaron toques de queda parciales en varias ciudades, como París, Lille y Lyon. En algunas zonas, los habitantes no podrán circular durante la noche, mientras que en otras la restricción se aplica a los menores que no estén acompañados.
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En la capital, los habitantes de las zonas más afectadas por los disturbios y saqueos, como la plaza de la República y el sector comercial de Les Halles, no podrán circular por las calles entre las 23:00 de este lunes y las 06:00 del martes.
La prefectura de policía prohibió, además, las manifestaciones nocturnas en zonas como la plaza de la República, donde durante el fin de semana se registraron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. El anuncio llegó cuando decenas de personas, en su mayoría jóvenes, se encontraban en el lugar, bajo vigilancia policial.
El objetivo del gobierno es restablecer el orden, al tiempo que las autoridades analizan los "fallos" en la gestión policial, como reconoció el presidente, y buscan a los responsables de los disturbios.
"Lo destrozaron todo"
El estallido de violencia se produjo durante una multitudinaria protesta contra el alto costo de la vida, convocada el sábado a través de las redes sociales y vinculada al movimiento de los chalecos amarillos, que ya sacudió el primer mandato de Macron en 2018 y 2019.
Pero Francia no es el único país europeo afectado por el encarecimiento de la vida, especialmente a raíz del conflicto en Oriente Medio. Ciudades de Bélgica e Italia también registraron manifestaciones, disturbios y saqueos durante el fin de semana.
Estos actos "son inaceptables", subrayó el vocero de la Comisión Europea, Markus Lammert.
En Francia, el gobierno cifró en más de 3.000 los comercios afectados e incluso pidió a las plataformas de reventa en línea que retiren los anuncios de productos procedentes de los saqueos.
Assia Sanaa, gerente de siete tiendas de calzado deportivo de la marca Shinzo en París, es una de las afectadas.
"De repente, al caer la noche, llegaron hordas de grupos bien organizados, metódicos, de unas 20 o 30 personas cada vez (...) Lo destrozaron todo, todo, todo, y saquearon y robaron", explicó a AFP.
"El poder desertó"
Aunque el presidente estadounidense, Donald Trump, culpó a la "inmigración" de los disturbios en Francia, la mayoría de los políticos franceses acusaron a "grupúsculos de extrema izquierda" de querer sembrar el caos.
A seis meses de las elecciones presidenciales, a las que Macron ya no puede presentarse, la favorita en los sondeos, la ultraderechista Marine Le Pen, busca aprovechar la situación para imponerse como la candidata del orden.
"El poder desertó por completo", criticó el presidente de su partido, Jordan Bardella. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, reconoció que la policía perdió el control en "algunas ciudades".
"¿Quién va a beneficiarse de este caos si no es Le Pen?", advirtió su rival socialdemócrata Raphaël Glucksmann, quien llamó al gobierno a dar una "respuesta firme" y a ofrecer soluciones también a los reclamos de los manifestantes.
Sin embargo, el gobierno no realizó ningún anuncio para paliar el malestar social, aunque Macron mantuvo su viaje a Oriente Medio con el objetivo de asegurar el suministro de combustible y contribuir a bajar los precios.
Como muestra de que la situación sigue tensa, manifestantes bloquearon este lunes el acceso al Museo del Louvre, en apoyo al movimiento estudiantil que reclama mejores condiciones en los liceos desde finales de septiembre.
"Es desolador", dijo a AFP Sébastien, un turista suizo. "Hay una parte de nosotros que entiende las reivindicaciones, pero hay otros lugares que se pueden bloquear", lamentó.
Un ajuste "difícil"
Los chalecos amarillos también anunciaron nuevas manifestaciones para el próximo sábado, en la línea de la movilización que impulsaron el 17 de octubre.
La situación se sigue con preocupación fuera de Francia. China y Alemania llamaron a sus ciudadanos a mantenerse vigilantes.
Los disturbios revelan "hasta qué punto será difícil para un gobierno aplicar las reducciones de gasto" que los mercados consideran "necesarias para reducir el déficit", aseguró Neil Wilson, analista de Saxo Markets.
El gobierno, que está en minoría, busca que el Parlamento apruebe un fuerte ajuste fiscal de 54.000 millones de euros (60.780 millones de dólares) para 2027.
FUENTE: AFP.
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