Familiares de Zaghari-Ratcliffe, retenida en Irán, piden mayor firmeza al gobierno británico

Familiares, seguidores y simpatizantes de Nazanin Zaghari-Ratcliffe solicitaron este jueves al gobierno británico mayor firmeza para intentar obtener la liberación de la británico-iraní retenida desde hace 2.000 días por la justicia iraní.

Familiares, seguidores y simpatizantes de Nazanin Zaghari-Ratcliffe solicitaron este jueves al gobierno británico mayor firmeza para intentar obtener la liberación de la británico-iraní retenida desde hace 2.000 días por la justicia iraní.

En el césped de Parliament Square, en el centro de Londres, su marido Richard Ratcliffe y su hija Gabriella, de 7 años, jugaron una partida de un juego de mesa en el que aparecen en las casillas retratos de esta mujer de 43 años.

Mediante este símbolo, Amnistía Internacional (AI) pretende denunciar la situación de los occidentales detenidos en Irán, así como la decepción de sus familias.

"Este es un momento difícil, pero también en el cual no nos sentimos olvidados", afirmó a la AFP Richard Ratcliffe, más tranquilo por la atención que la nueva ministra de Relaciones Exteriores, Liz Truss, le brinda al caso.

La ministra habló esta semana del asunto, que exacerba las tensiones entre Londres y Teherán, con su homólogo iraní, Hosein Amir Abdollahian.

El portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Saeed Khatibzadeh, respondió este jueves ironizando sobre los "duros tuits", contrarios, según el, al tono adoptado por el Reino Unido y que están destinados solo a provocar "grandes títulos" de prensa.

"Pero las consignas no remplazarán nunca los veredictos de los tribunales", añadió.

Nazanin Zaghari-Ratcliffe, directora de proyectos de la Fundación Thomson Reuters, rama filantrópica de la agencia de noticias homónima, fue detenida en 2016 en Teherán, donde se encontraba visitando a su familia.

Está acusada de complot para derrocar a la República Islámica, lo que niega, y fue condenada a cinco años de prisión.

Tras cumplir esta pena, a fines de abril fue castigada con un año suplementario de prisión y a otro de prohibición de salir de Irán por haber participado, en 2009, en una manifestación ante la embajada iraní en Londres. Ella apeló la sentencia.

En marzo de 2020 fue puesta bajo arresto domiciliario en casa de sus padres en Teherán, a causa de la pandemia de covid-19.

En un comunicado, la nueva jefa de la diplomacia británica denunció la "cruel separación de su familia" y "el espantoso suplicio" al que la han sometido.

"Trabajamos sin tregua para asegurar su retorno", añadió.

Gabriella, la pequeña hija de la pareja, regresó al Reino Unido hace casi dos años

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FUENTE: AFP

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