Fallo del juez confirma motivos religiosos en el homicidio de David Fremd

El auto de procesamiento dice que Carlos Peralta “se encomendó a Alá” y cometió “el acto de mayor violencia” motivado por el “odio” a los judíos.

El auto de procesamiento de Carlos Peralta, elaborado por el juez de Paysandú Fabricio Cidade, da cuenta del “odio” que sentía hacia la colectividad judía y explica que por ello mató a puñaladas al comerciante David Fremd, reconocido miembro de la comunidad israelita en Uruguay.

“El agresor fue elaborando un proceso síquico complejo que desencadenó en la resolución de dar muerte a una persona determinada por su condición de judío, desarrollando una serie de actos tales como encomendar su accionar a Alá mediante el rezo para determinar su accionar, elegir el arma que consideró apropiada, concurrir al lugar donde la víctima asistía todos los días, la que una vez ubicada, recibió sin mediar palabra diversas puñaladas que habrían de herirlo mortalmente”, dice el texto al que accedió Subrayado.

“P. cometió un homicidio que es el acto de mayor violencia humana por excelencia, motivado por el odio que sentía hacia la comunidad étnica y religiosa que representaba su víctima, los actos de violencia y odio resultan configurados al momento que ejerce dichos actos sobre su víctima, debido a su condición de judío. Por lo cual concurren dos figuras penales independientes aunque conectadas, el homicidio por dar muerte a una persona y la comisión de actos de violencia y odio hacia personas por su condición, ya que precisamente el acto homicida constituyó en si mismo un acto de violencia y odio hacia la victima por su condición étnica y religiosa”, agrega.

NIEGA Y NO RECUERDA NADA. Peralta negó en todo momento los hechos al decir que fue “encomendado” por Alá: “El indagado en presencia de su Defensa negó su accionar, limitándose a manifestar que ese día durante la oración de la mañana se encomendó a Alá para que lo guiara en su camino, ya que profesa la religión islámica desde hace varios años, sintiéndose víctima de persecución por parte de la comunidad judía por dicha circunstancia, desde sus épocas de estudiante de magisterio”.

Según las declaraciones del imputado, se sentía acosado por la colectividad judía. Dice el juez: “En efecto, el imputado sin mayor motivación que profesar la religión islámica y según sus dichos, haberse sentido perseguido por la colectividad judía desde que era estudiante y durante el ejercicio de la docencia como maestro escolar, decidió encomendarse a Alá para que lo guiara en su camino”.

Y da cuenta de un incidente en 2006 con el entonces embajador de Israel en Uruguay: “P. señaló en su relato que por su condición de musulmán fue perseguido por largos años por parte de la colectividad judía y que el episodio disparador de esta situación surgió en el año 2006 cuando era estudiante de magisterio, al protagonizar un incidente de palabras con el embajador del Estado de Israel en ese momento, que se encontraba de visita en esta ciudad, al cual habría recriminado la muerte de niños palestinos”.

Peralta dice que no recuerda nada del homicidio: “No reconoce su participación en los hechos, señalando no recordar absolutamente nada desde que salió de su casa luego de encomendar el destino de su vida a Alá hasta que se encontró corriendo por las calles de la ciudad y fuera detenido por dos ciudadanos”.

En su casa “fueron incautados diversos elementos vinculados propiamente con el Islam, tales como libros, el Corán, atuendos religiosos, así como también diversos cuchillos de tipo militar que se encontraban clavados en un poste dentro de la casa, y ropa camuflada tipo militar, entre otros”.

Lea a continuación el fallo completo:

Fallo Caso David Fremd

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