Exceso de funcionarios públicos en Uruguay, un problema a la hora de ajustes

Reconocido por el propio ministro de Economía, el crecimiento del empleo estatal es un factor de desequilibrio. El "malón" de la última década


Trabajos de Deloitte y Escuela de Negocios de la Universidad de Montevideo sacaron a luz análisis sobre los vínculos laborales con el Estado desde 1985 a la fecha.

El dato es interesante a propósito de las medidas de recorte presupuestal que se propone llevar a cabo en el marco de un ajuste que incluye una mejora dela recadación por la vía de incremento de impuestos.

El gobierno de Tabaré Vázquez pretende llevar adelante un ajuste de 500 millones de dólares de cara a la Rendición de Cuentas.

La oposción y los analistas privados critican el hecho de que el mayor esfuerzo se le exija al sector privado.

El ministro de Economía Danilo Astori plantea completar esos 500 millones de dolares sobre la base de 375 millones obtenidos de impuestos y 125 millones de recortes del Estado.

El origen del déficit fiscal en Uruguay tiene múltiples facetas. Una de ellas es el exceso de funcionarios públicos.

El propio Astori reconoció el viernes último en radio Carve que hay un problema allí que es "necesario combatir y enfrentar" como forma de reducir el gasto.

Desde hace muchísimas décadas Uruguay es un país con un alto nivel de funcionariado público.

Lo fue historicamente como elemento de clientelismo en los gobiernos colorados y blancos a lo largo del siglo XX. Y lo fue tambien en la dictadura.

A la salida del llamado proceso cívico-militar había 260.000 trabajadores en el sector del Estado.

Los gobiernos de Sanguinetti y Lacalle intentaron bajar la plantilla.

Llegó al piso en el gobierno de Jorge Batlle. Al final de ese período (que incluyó la crisis de 2002) el número de estatales alcanzó los 236.000 personas.

Los gobiernos de Tabaré Vázquez (2005-2010) y José Mujica (2010-2015) volvieron a incrementar la cifra de empleados públicos. En el de Mujica 44.000 personas se unieron al funcionariado estatal.

Más allá de las circunstancias económicas, y de las nuevas necesidades del Estado (por ejemplo a nivel de empresas públicas), la Administración Mujica batió récords de contrataciones con 44.000 nuevos empleados.

El economista Ignacio Munyo, de la Universidad de Montevideo, subió a su cuenta de Twitter dos esquemas que revelan la situación, y ofrece datos desagregados por instituciones del Estado.

 

Dejá tu comentario