RECLUSO DE ALTO RIESGO

Escáneres, bloqueadores de celulares y sensores de movimiento: algunas de las estrictas medidas para Fernández Albín

Luis Fernando Fernández Albín, recluso considerado de alto riesgo, cumple su pena bajo un régimen extraordinario aplicadas a personas privadas de libertad con este perfil delictivo.

El régimen se cumple dentro de la Unidad N.º 1, que cuenta con un avanzado sistema que incluye videovigilancia, escáneres, bloqueadores de celulares, sensores de movimiento, entre otros dispositivos, además de doble cerca y dobles muros perimetrales.

Se trata de un régimen extraordinario, que tuvo en cuenta las pericias del Instituto Técnico Forense, constatando que no se constataron riesgos ni problemas de salud mental, realizándose "con pleno respeto a los derechos humanos, garantizando el acceso a los derechos básicos conforme a la normativa nacional e internacional vigente".

El Ministerio del Interior reafirma que el cumplimiento de las condiciones aplicadas a personas privadas de libertad con este perfil delictivo forman parte de una estrategia orientada al combate del crimen organizado, con el objetivo de neutralizar su accionar tanto fuera como dentro de los centros de reclusión.

Las condiciones de reclusión de Fernández Albín se establecieron según un régimen extraordinario de evaluación, separación y seguimiento, aplicable a personas imputadas o condenadas por delitos que representan un alto riesgo para la seguridad pública.

Fernández Albín

El delincuente fue imputado el 19 de diciembre por organización de las actividades del narcotráfico, contrabando y lavado de activos, y se dispuso la prisión preventiva por 120 días, mientras continúa la investigación, informó la Fiscalía.

Fernández Albín fue trasladado a Uruguay en la mañana del jueves 18 de diciembre en un avión de la Fuerza Aérea Uruguaya, en una operación coordinada entre el Ministerio del Interior y las autoridades argentinas. Había sido detenido el 20 de noviembre en Buenos Aires durante la Operación Nueva Era II.

La investigación comenzó en abril de 2025 y apuntaba a una organización dedicada al ingreso, acopio, acondicionamiento y envío de grandes cargamentos de cocaína al exterior, además de maniobras de lavado de activos, con vínculos con personas ya imputadas en la Operación Nueva Era.

Hasta el momento, la causa permitió la incautación de dos toneladas de cocaína, el envío a prisión de ocho personas por delitos vinculados al tráfico de drogas y al lavado de activos, y la incautación de vehículos, bienes y documentación relevante para la investigación.

Fernández Albín se encontraba en Argentina desde el 27 de junio de 2025 y contaba con varios antecedentes penales en Uruguay.

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