¿Es injustificado el procesamiento de los futbolistas?

El juez penal Ohanián opinó que las asociaciones deportivas tienen tribunales para sancionar. "Justicia penal debe ocuparse de los rapiñeros". Hipocresía y corporativismo

Hoy el diario La República tituló con el rechazo de la Mutual de Futbolistas al fallo de la jueza Blanca Rieiro que establece una prohibición para los procesados para jugar al fútbol por un lapso de dos meses. 

Esta prohibición rige para el ámbito local, pero no así para los torneos internacionales. No obstante, los jugadores si son convocados a jugar fuera de fronteras en este período deberán pedir permiso a la justicia para salir del país. El fiscal Gustavo Zubía -que pidió prisión para los jugadores involucrados- dijo que la situación no se puede tolerar más.

La Mutual se reúne hoy en asamblea para tratar el asunto y los clubes lo harán en las próximas horas. Nacional ya anticipó que no sancionará a los jugadores, dijo Eduardo Ache, presidente del club. El vicepresidente de Peñarol Edgar Welker se mostró partidario de sancionar a los jugadores, pero admitió que después del fallo de la jueza Rieiro revisará su postura. El seguimiento de la detención de los jugadores y la posterior indagatoria tuvo fuerte repercusión en los medios.

Sobrevuela en el aire el sentimiento de que la sanción fue excesiva. El primero en manifestarse en estos términos fue el capitán de Nacional, Andrés Scotti, quien al llegar al juzgado de Bartolomé Mitre en calidad de indagado lanzó una frase temeraria: “¿A quién asesinaron? ¿Tanto lío por esto? Sáquenle fotos a los asesinos y delincuentes, muchachos”.

El diario El Observador presentó su título principal en tapa en consonancia con el estado de opinión pública: "Un mensaje para la tribuna"

En el ambiente del fútbol se comparte el hecho de que tomarse a golpes de puño es un hecho lamentable, pero menor. El gerente deportivo de Peñarol, Carlos “El Tío” Sanchez, un exfutbolista conocido por su estilo aguerrido, dijo que los jugadores “no son ejemplo” de nadie, y se refirió a ellos como simples trabajadores que en el marco del esfuerzo pueden perder los estribos.

El DT Tito Goncalvez se mostró contrariado cuando la periodista de Subrayado Ana Inés Martínez le preguntó si habría sanciones internas para los jugadores que participaron de la reyerta.

“¿Qué les voy a a hacer? Chas-chás en la cola”?, dijo el exzaguero internacional, aunque sugirió que habría conversaciones privadas que no se darán a conocer.

Muchos hinchas vieron en las palabras de Goncálvez una cierta ironía ante lo inevitable de los roces en el fútbol. El tema es que cuando esto mismo sucede a la escala de las hinchadas nadie tiene el suficiente crédito para poner el freno: ni jugadores, ni dirigentes, ni ninguno de los actores del universo del fútbol.

Técnicos y jugadores suelen sostener que las pulsaciones ponen a prueba el temperamento de los deportistas. Cualquier roce puede ser motivo de una discusión e inclusive de una reyerta.

También se suele decir que lo que pasa en la cancha (o en el vestuario) queda en la cancha (o en el vestuario).

Sea así o no, los jugadores de fútbol son el reflejo de una sociedad en la que cada vez más se nota la violencia “no criminal”, la que surge a partir de tensiones sociales no resueltas.

El caso se agrava porque se trata de personas notorias, admiradas por muchos, en especial por menores de edad que se sienten identificados con los futbolistas de sus equipos preferidos.

En sociedades más desarrolladas, estos episodios le han costado más de un dolor de cabeza a los jugadores uruguayos. El caso más conocido -y más extremo- es lo sucedido con Luis Suárez en la Premier League.

El estado de situación tiene un fuerte componente de hipocresía, dice el periodista deportivo Andrés Reyes en su blog “Todo por la misma plata”. La frase está tomada parcialmente en la sección “Frases de la Semana” del semanario Búsqueda.

Tras recordar que el presidente de Peñarol se tomó a golpes de puño con hinchas, así como otros episodios violentos protagonizados por periodistas deportivos, Reyes escribió: “permitimos tanta cosa, y le exigimos a un grupete de energúmenos, cansados, agotados física y mentalmente, que den el ejemplo y no generen violencia. Parece que nunca hubiésemos jugado un fútbol 5”.

Por su parte, el juez penal Gabriel Ohanian puso sobre la mesa otro aspecto de la excesiva judicialización de la violencia en el clásico.

“El tiempo que le dedicás a esto se lo quitás a los rapiñeros”, dijo el magistrado, quien se mostró contrario a judicializar ámbitos como la política y el deporte. Tiene que funcionar, a su juicio, el “principio de fragmentariedad", por el cual la justicia penal debe ser la última instancia.

Para Ohanián, las organizaciones del sector son las primeras que deben resolver estos asuntos. “Las asociaciones deportivas tienen un estatuto punitivo que es bastante gravoso y que permite sancionar a todos aquellos que participen en hechos de violencia”.

Esos actos deben pasar de “determinados diques” para que pasen a la órbita de la justicia penal, señaló. 

De otro modo, los jueves terminarán sustituyendo los tribunales de penas de las asociaciones deportivas, advirtió Ohanián, en declaraciones a Búsqueda.

El juez aclaró que sus opiniones son “en abstracto” y no involucra crítica alguna a la jueza Blanca Rieiro.

 

FOTO: Futbolistas de Peñarol y el gerente deportivo Carlos Sánchez llegan a la sede de Inteligencia en la calle Maldonado.

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